10.6.22

Crucificado Estoy

Estar crucificado quiere decir morir a mi deseo natural de recibir crédito y honor. Sin embargo no significa que mi responsabilidad muere, todo lo contrario, sigo siendo responsable de mis actos. 


Sí hago lo malo, sólo yo soy responsable.

Pero si hago lo bueno, Dios se lleva todo el crédito.

Esto es porque incluso lo bueno que hago se da porque Él opera a través de mí. Entonces yo no recibo crédito por nada.

Esta idea es 100% ofensiva y absurda para la mente natural y humanista.

Pero para la mente renovada, nuestra satisfacción no está en recibir crédito; está en que Él lo reciba. 

13.4.22

La Paradoja de Cristo

• Empezó su ministerio con hambre, aunque Él es el Pan de Vida.

• Terminó su ministerio con sed, aunque Él es el Agua de Vida.

• Estaba cansado, aunque Él es nuestro reposo.

• Pagó tributo, aunque Él es el Rey.

• Fue acusado de tener un demonio, aunque Él liberaba de los demonios.

• Lloró, aunque Él nos seca las lágrimas.

• Fue vendido por treinta piezas de plata, aunque Él redimió al mundo.

• Fue traído como oveja al matadero, aunque Él es el Buen Pastor.

• Murió, aunque por Su muerte destruyó el poder de la muerte.

(Escrito en el siglo IV)

5.7.21

OK, Ahora Entendí

Hace mucho tiempo, mis amigos me dijeron que vivíamos en una era post-Cristiana, y yo no entendí.

Ahora lo entiendo.

Se refiere a que las verdades y preceptos Cristianos no tienen influencia en la mayoría de la sociedad.

No tiene nada que ver con que si son verdaderas o no, sino que no es lo que la gente desea escuchar.

Como bien dijo Chesterton (traduzco): "El ideal Cristiano no ha sido probado y hallado incompleto; ha sido hallado difícil, y abandonado sin probar."

Esto lo escribió en el 1910.

"¿Pero y qué tal el Cristianismo institucionalizado, que tanto ha gozado del privilegio económico y gubernamental?"

Merece una respuesta más extensa, pero en breve... El "Cristianismo Institucionalizado" no es la fe Cristiana.

Ver Cristo, Jesús.

Ahora desde más de un ángulo, recientemente han salido voces para redefinir lo que la fe Cristiana significa, colocándola como más apetecible para los tiempos.

Esto es un fruto del post-Cristianismo, sin respeto a sus fundamentos.

Si logro redefinir lo que una cosa es, también puedo lograr que sea tan débil que se vuelve tan opcional como el color de calzoncillos.

"Tú con lo tuyo, yo con lo mío... Pero inclínate ante estos (otros) 10 preceptos que sí son absolutos, trascendentales, y eternos... Incluyendo el que todos debemos hacer lo que queramos... Sujetos al libreto del progreso, claro."

En fin, que ya tengo mucha más claridad acerca de donde estamos. A veces soy lento (y demasiado idealista) en algunos temas.

22.7.20

Bebé, Siervo, ó Rey

C.S. Lewis popularizó aquel trilema de que Jesús o fue un mentiroso, o fue un lunático, o verdaderamente fue el Hijo de Dios, Dios encarnado; por esto, es imposible decir que fue sólo un gran maestro de la moralidad.

Dentro de la iglesia (es decir, entre personas quienes sí creen que Jesús es el Hijo de Dios) y por las prácticas que observo, he observado que existe otro trilema.

En la Biblia, particularmente en el Nuevo Testamento, vemos a Jesús tomar distintas formas. A través de la historia, sus seguidores se han hecho imágenes — sea con materiales y hechos de mano, o sólo imágenes mentales — enfocados en la forma de Jesús que más les ha fascinado.

Por lo que veo en la iglesia hoy día, a Jesús se le considera todavía como un bebé, como un siervo, o como el Rey de Reyes.

BEBÉ

Según las Sagradas Escrituras, Dios se encarnó como hombre, y como tal, nació como un bebé igual que todos los demás hombres.

Un bebé es literalmente el ser humano con menos autoridad posible. De hecho, el bebé depende de la autoridad de los adultos para poder sobrevivir. El bebé no sabe cuándo debe comer, no sabe seleccionar sus alimentos, ni tiene medios para procurárselos.

No es sorpresa que algunas personas (¡incluyendo adultos!) hoy día recen oraciones "al niñito Jesús," ya que esa es la imagen que menos invade en su estilo de vida.

Tener una concepción de Dios como bebé es bien cómodo porque se le puede decir cualquier cosa y no te entiende. Tampoco le debes obediencia. De hecho, el bebé necesita más de ti que lo que tú necesitas de él.

Esta idea abre paso a una concepción de Dios como que está en algún lugar, pero no tenemos que rendirle cuentas.

El Jesús que se queda como bebé es la idea perfecta de los liberales, aquellos quienes creen que pueden vivir como quieran y no hace ninguna diferencia. Ellos son los que dictan los términos, el bebé simplemente observa.

Ellos creen que pueden interpretar las verdades de Dios como les dé la gana, ya que ese bebé sólo balbucea y no puede expresar su desacuerdo.

SIERVO

Jesús dijo que en su ministerio terrenal no vino a ser servido, sino para servir. De hecho, siendo Dios desde la eternidad, se humilló a tal punto que le lavó los pies a sus discípulos, entre otras formas de servicio.

El rebajarse a servir al hombre es una cualidad extraordinaria que demuestra un amor sacrificial e incomparable. Sin embargo, a pesar de que luego de este período Jesús fue exaltado a lo sumo, a algunos Cristianos les encanta pretender que Jesús se quedó congelado para siempre como un humilde siervo. 

Y es que entienden que esta es la buena noticia de Cristo: Que a pesar de que ellos son simples seres humanos, les ha caído del cielo un esclavo quien puede cumplir todas sus peticiones y todos sus deseos en el momento en que ellos lo deseen.

Estos entienden que en su relación con Dios, ellos son la autoridad. Su vocabulario incluye verbos como "decretar," "reclamar," entre otros.


Cuando ellos se comportan bien, sienten que les han entregado tremendo aumento de salario a su esclavo personal, por lo que este está en deuda, hasta que responda con más dádivas y bendiciones.

Esta noción le queda bien a los religiosos ultra-conservadores quienes entienden que ellos están en la posición moral superior, exactamente donde debe estar para recibir los regalos del cielo.

REY

Aunque Jesús pasó por el proceso de ser un bebé, y ciertamente vivió como un siervo, esas no son las escenas más recientes a nuestros tiempos que vemos en las Escrituras.

En Apocalipsis vemos que Jesús se aparece al apóstol Juan con ojos de fuego, con una voz como la de un trueno, y una espada sale de su boca.

Luego cuando se dirige a la iglesia de Filadelfia, dice que Él es quien abre la puerta y nadie puede cerrar, y cuando Él la cierra, nadie la puede abrir. En esto demuestra absoluta y total autoridad.

Luce muy diferente al bebé o al siervo… Pero aquí no termina todo…

Más tarde, Juan ve a Jesús como un cordero, pero este tiene siete cuernos (que representa autoridad perfecta) y siete ojos (que representa la plenitud de la deidad).

Y más luego en el libro, viene sobre un caballo blanco, como un Rey y soldado conquistador, derrotando al dragón, a la bestia, y a todo enemigo que se le coloca en contra. Es un Rey que ama y protege tanto a sus súbditos que pelea al frente de la batalla.

Y por supuesto, el Hijo de Dios es mucho más que la suma de todos estos conceptos. La plenitud de la deidad habita en Él, es la imagen misma del Dios omnipresente, omnisciente, omnipotente y omnitemporal.

Esta es una imagen totalmente ofensiva para el hombre carnal, quien desea permanecer como el que dicta los términos de los asuntos y tener todos sus deseos satisfechos a su tiempo.

Esta realidad de Jesús como Rey de Reyes implica que es ÉL quien dice cuándo y cómo se han de realizar las cosas. Ofende porque también significa que al final del tiempo le tenemos que rendir cuentas por nuestros recursos, nuestro tiempo, nuestras oportunidades.

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La forma en que uno conciba a Jesús tendrá muchísimo impacto en cómo uno vive su fe. Jesús en toda su plenitud es el que forma nuestro carácter, el que dirige nuestras vidas, y nos libera de las cadenas del pecado que una vez nos tenían atados.

Algo que les digo repetidamente a mis hijos es que yo quiero tener comunión con el Jesús más grandioso y majestuoso que haya sido revelado. Esto a pesar de que al considerarlo así, tal como le sucedió a Isaías y a Juan, me haga caer al suelo como muerto.

Pero como dijo una vez Juan el Bautista, "Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe."

4.6.20

El Giro De La Ruleta Cósmica (ó Por Qué Estamos Donde Estamos)

Tenemos siglos diciéndole a generaciones de niños y adolescentes que los seres humanos somos animales (sólo con un poquito más de inteligencia)…

…que miremos al reino animal para informarnos de qué es correcto y qué no…

…que somos meramente moléculas sin alma armadas al azar, flotando en el universo, que somos polvo de estrellas…

…Y ahora nos queremos escandalizar porque los "animales inteligentes," moléculas sin alma, polvo de estrellas se estén matando por el racismo y la violencia.

Los animales ni las particulas de polvo saben de conceptos de justicia, moralidad, ni equidad.
Pero muchas especies de animales sí saben comerse unos a otros, y las estrellas explotan y se reconforman en otras estrellas sin rendir cuentas a ninguna persona.

Si has concluido que eres una o todas de las que mencioné, has abandonado todo derecho de reclamar justicia para el oprimido, de exigir que se respete a las personas sin importar su color de piel, que los poderes políticos protejan y traten a los ciudadanos con integridad…

Estos conceptos sólo pueden defenderse si existe un estándar moral universal, eterno y trascendental.
Mientras que tú — si te has tragado ese cuento — sólo puedes limitarte a ser un espectador mientras ciertos animales acaban con otros, mientras que por ley de entropía las moléculas sin alma se esfumen en el viento al giro de una ruleta cósmica.

28.4.20

Sobre Perdón E Impresiones

Algo realmente inusual me pasó ayer…

Hace par de semanas me metieron en un grupo de WhatsApp de la promoción de la escuela.

Yo honestamente nunca tuve muchos amigos en la escuela. Ese período de mi vida fue muy difícil, pero de eso les contaré en otro momento.

Cuando me invitaron a meterme en ese grupo de WhatsApp, yo titubeé, pues pensé que incluso pocos se acordarían de mí. Pero al final pensé, bueno, qué tengo que perder? En el peor de los casos me salgo.

El caso es que ayer mencioné en el grupo que ese período de mi vida fue muy doloroso, y que para colmo, cuando estaba cursando el 4to de bachillerato mi padre falleció. Por eso yo ni quería ir a la graduación, pero lo hice por mi madre recién enviudada. Pero no fui a la fiesta de promoción, no me interesaba nada de eso.

En fin, ayer una de las personas del grupo me pidió perdón porque se alejó de mí durante ese momento. Yo nunca supe que tenía a nadie cerca, en realidad, pero él me dijo que hablábamos mucho pero que él percibió que yo era metálico y que estaba envuelto en cosas raras, y por eso se alejó de mí. Por cierto, esto sucedió hace casi tres décadas.

Yo realmente no era metal, ni nada cerca. Yo no le daba mucha importancia a ese género — y de hecho, recientemente oigo más metal y hasta a conciertos he ido — pero en realidad no era algo que yo seguía en ese entonces. Sin embargo, aparentemente a él le dio esa impresión, y ayer me pidió perdón.

El caso es que me pidió perdón por algo que estaba fuera de mi conocimiento, de mi consciencia, ni sabía que algo así había sucedido.

Yo le dije que tuviera la consciencia tranquila, y que apreciaba sus palabras.

Esto me hizo pensar en las 700,000 impresiones que uno forja en los demás, sobre las cuales uno no tiene control. Mi actitud por default frente a eso es no prestarle mucha seriedad a lo que otros puedan pensar de mí…

…pero…

…Al mismo tiempo, me ayudó a reflexionar en las cosas que pudieran estar en las mentes de otros, almacenadas durante tanto tiempo, y que puede ser que uno nunca tenga consciencia de ellas.

Honestamente no tengo una gran reflexión ni conclusión sobre esto.

Sólo me puso a pensar.

23.4.20

"Viudos" al pecado

Meditando está mañana en el misterio de Romanos 7:1-6, donde se habla de que no podemos tener un nuevo pacto cuando el anterior aún está en vigencia. 

El apóstol Pablo lo explica en términos del pacto matrimonial, dentro del cual el primer esposo debe morir para que la esposa quede viuda, y por tanto libre para casarse de nuevo. 

Sin embargo, lo aplica a nuestra relación con el pecado y con la justicia, de tal modo que el hombre en su naturaleza carnal está "casado" con el pecado, y no puede quedar libre hasta que no muera. Esta muerte no se produce de forma subjetiva en cada quien, sino participando por medio de la fe en la muerte de Cristo. 

De esta manera, quedamos viudos a nuestros lazos anteriores con el pecado, y libres para un nuevo "matrimonio" con la justicia. 

Solo en estos términos debe comprenderse la idea de la Novia/Esposa del Cordero. Nuestro paso no es de soltería a esposa, sino de viuda a esposa.

10.4.20

"La Sangre De Cristo…" ¿?

Aún veo a personas diciendo frases como "la sangre de Cristo me protege de las enfermedades," como si fueran unas palabras mágicas que uno invoca para que el virus se aleje de uno.

Un día como hoy en que hacemos memoria de la crucifixión de Cristo, quisiera aclarar este tema.

Está errado utilizar esa frase de esa manera por las siguientes razones:

1) En el antiguo testamento, la sangre del cordero se utilizaba de forma ceremonial para implicar que nuestros pecados tenían una consecuencia. Todo pecado implica muerte.

Cuando Cristo da su vida por nosotros, Dios mismo encarnado se vuelve cordero, y derrama su sangre, recibiendo plenamente la condena que nos tocaba a nosotros.

Todo el que invoca al Señor y le recibe en fe recibe ese perdón por la sangre derramada por Él.

2) La sangre derramada nos libra de lo peor que nos puede pasar, que no es una enfermedad, sino de la condena por parte de un Dios que siempre hace justicia. Sea que uno se enferme o no, podemos saber que recibimos gracia y misericordia por esa obra sacrificial.

3) Aunque Dios, siendo Creador y Sustentador de la vida, y siendo Omnipotente, tiene poder para sanar según Su soberana voluntad, es completamente falso que todo el que recibe la misericordia de Dios está garantizado a tener salud perfecta.

En Efesios 2 vemos que Epafrodito, un fiel obrero cubierto con la sangre de Cristo, estuvo enfermo casi a punto de muerte (aunque fue sanado "porque Dios se compadeció de él). En Gálatas 4:13, Pablo — cubierto con la sangre de Cristo — dice que la primera vez que predicó a la iglesia de Galacia lo hizo enfermo. En 1 Tim 5:23, Pablo le dice a Timoteo — un fiel seguidor de Cristo cubierto con su sangre — que tome un poco de vino para aliviar sus problemas del estómago y sus frecuentes enfermedades.

La verdad es que cualquiera de nosotros puede caer o no en enfermedades, ya que vivimos en un mundo caído que gime esperando la consumación de todas las cosas.

4) Dicho esto, Dios es soberano para librar o no a cualquier persona del mal, y para sanar sobrenaturalmente a quien Él determine. Aparte de esto, sus hijos no hacen mal orando ni pidiendo por estas cosas, todo lo contrario. Él quiere que le pidamos por todo lo que entendemos deseable, incluyendo sanidad y libertad del mal.

No obstante, nuestras oraciones son en Su Nombre, lo cual quiere decir en la actitud y carácter de Cristo. ¿Y cuál es ese carácter? Es el que no se aferró a Su trono como Dios, sino que se humilló a lo sumo. Es el que pidió al Padre que lo liberara de la copa amarga de la pena en la cruz, pero quien también dijo que no se hiciera Su voluntad sino la del Padre.

5) Cuando uno dice "la sangre de Cristo me protege de las enfermedades," no sólo es un uso errado de la doctrina del sacrificio de Cristo (como ya he demostrado), sino que es un ejemplo desafortunado de cómo se tienta a Dios.

Cuando uno apela a ideas erradas de este tipo, tiende a exponerse a situaciones que pueden comprometer la salud propia y la de otros, creyéndose que Dios ha prometido algo que jamás ha hecho.

El diablo mismo le dijo a Jesús que se lanzara del tope del templo, apelando a que Dios por medio de sus ángeles le protegería de todo mal. Ante esta tentación diabólica, Jesús le respondió con el mandato justo de no tentar a Dios.

6) El pacto que tenemos con Dios no nos concede ningún derecho para hacer exigencias sobre lo que Dios debe hacer ni cuando debe hacerlo. Es completamente falso que nosotros podamos "decretar" algo; es Dios quien emite soberanos decretos, tanto en el cielo como en la tierra.

Las oraciones y pronunciaciones que pretenden manipular a Dios en efecto son estructuras idolátricas que buscan sustituir a un Dios soberano con imágenes terrenales.

Es mucho más provechoso remitirse a lo que Dios sí ha dicho, que repetir fábulas profanas y cuentos de viejas (1 Tim 4:7).

Y lo que sí ha dicho es que la sangre de Cristo, derramada para todo el que clama e invoca Su Nombre, tiene poder para purificar nuestras consciencias de obras muertas para servir al Dios vivo (Hebreos 9:14), y para darnos redención y perdón de pecados según las riquezas de Su gracia (Efesios 1:7).

Hagamos memoria de Su irremplazable acto hoy día, dándole gracias.

14.3.20

Gozo en ser útiles para Dios

El verdadero gozo está en saber que mi vida es útil para los propósitos de mi Señor. 


Yo jamás pensaría que un Dios santo reclutaría a una persona tan imperfecta; más Su gracia y Su amor son tales que Él ve al pecador, le justifica, empieza Su obra de santificación, y a través de él obra sus propósitos perfectos para Su gloria. 

13.3.20

Acerca del Coronavirus, Opinión de un Pastor

He tenido mucho cuidado con hablar acerca de este tema, ya que los medios están saturados; sin embargo, muchos de ustedes expresaron interés en mi postura, así que aquí mi humilde parecer.

La mayoría de los comentarios que he visto caen en una de las siguientes categorías:

—a ) Frenesí y pánico total
—b ) Dejadez y escepticismo total

Para los que me conocen, no será ninguna sorpresa que yo tome una postura moderada frente a este tema, la cual detallo debajo.

No obstante, sé que cualquier cosa que yo diga será descalificado por algunas  personas desde ambos campos. Los del primer grupo dirán que no lo estoy tomando lo suficientemente en serio, mientras que los del segundo grupo pensarán que el sólo hecho de hablar del tema contribuye al pánico.

Por esta razón, estoy consciente de que es sumamente difícil emitir un comentario equilibrado — desde mi punto de vista sumamente definido como pastor cristiano, y no pretendo disfrazar este hecho — y que se interprete con el equilibrio a la par con mi intención.

Aquí está todo lo que tengo que decir con respecto al tema:

1) En cuanto al COVID-19 en sí.

Estemos claros: No soy especialista en virus ni en infecciones.

Estoy 100% descalificado para hablar acerca de qué tan fatal es, qué tan transmisible es, y otros temas.

Y la mayoría de los que leen esto también están descalificados.

Todos descansamos sobre las mismas estadísticas y reportes para hacernos una idea de lo real o irreal de la amenaza. Desde el principio se ha caracterizado como una pandemia, una palabra que no se toma a la ligera. Al momento de esta publicación, se han atribuido 2.81 millones de muertes al virus, y se han registrado 128 millones de casos.

El problema está en que cada persona interpreta los datos según su paradigma. En otras palabras, por la forma en que se interpretan, los mismos datos fortalecerán el argumento de la persona, sin importar en cuál de los dos campos arriba se encuentre.

Entonces, como cada quien concluye lo que quiere, he decidido concluir lo siguiente: el coronavirus — ó COVID-19 como se llama propiamente — es lo suficientemente serio como para que tomemos precauciones, pero no para que entremos en pánico.

Y ya puedo escuchar los alaridos desde ambos campos…

…pero sigo.

Déjame ser claro: Está probado que es un virus serio, y que tenemos que tomar precauciones. Eso no se discute. El impacto que se ha percibido hasta ahora no es fabricado.

No obstante…

2) Las reacciones

También debo ser claro en cuanto al contrapunto: El pánico no ayuda a nadie.

Uno de los problemas potenciales más grandes que esta pandemia puede producir es la escasez de recursos médicos para atender a las personas quienes más lo necesitan. Este problema sólo se agudiza con el pánico, ya que provoca que una masa de personas que no tiene que estar en los hospitales vaya sólo porque están preocupados, y estorben los esfuerzos para atender a personas con sistemas más débiles al igual que casos que no tienen ninguna relación (accidentes, enfermedades preexistentes, etc.).

Por supuesto que debemos despertar, atender a nuestra salud y la de nuestros seres queridos, abastecernos, etc., pero el pánico paraliza, provoca que tomemos decisiones erradas, y sobre todo, como en el ejemplo arriba, actuemos sin rigor a la caridad hacia nuestro prójimo.

Lo cual me lleva a…

3) El consejo

¿Qué debemos hacer como ciudadanos responsables?

Primeramente, debemos tratar de no infectarnos en la medida de lo posible. Cosas de sentido común tienen más peso que nunca ahora: lavarse las manos con frecuencia, evitar las multitudes sin necesidad, quedarse en casa si uno se enferma.

Segundo, atender a las fuentes informativas confiables para entender cómo va el asunto. NO a los noticieros. NO a los medios sociales. NO a los comentarios de gente que se vende como especialistas pero no saben de qué hablan.

Con atender a fuentes informativas, me refiero al CDC, WHO, y otras organizaciones. Cada quien puede buscar estas y otras que están plenamente focalizadas en situaciones como esta.

Tercero, no esparzamos pánico por los medios sociales ni ningún otro medio, seamos agentes de consciencia, de caridad, de atención al prój́imo, rechacemos la desinformación.

Y finalmente…

4) La perspectiva pastoral

Ya indiqué que entrar en pánico es lo peor que se puede hacer. El Señor nos dijo que no estemos afanosos por nada, sino que oremos por todo (Fil 4:6).

Es normal que las personas piensen en la amenaza desde lo escaso de una vida finita, pero como Cristianos estamos llamados a pensar desde la perspectiva eterna, asegurada por la redención de nuestro Señor, hacia esta vida. Y es claro que desde esa perspectiva, no debemos temer. Para los que estamos en Cristo, lo peor — nuestra condenación en el pecado — pasó y no volverá.

Quizás algunos pensarán que esto es una actitud complaciente e irresponsable, pero es todo lo contrario — y si leyeron mis exhortaciones arriba, deberían convencerse de ello. Esta visión nos lleva a valorizar esta vida y nuestra salud como lo que es, un regalo temporal de Dios, por el que Él mismo nos pedirá cuentas. A la vez, vemos la vida como que es, un período definido que de una forma u otra culminará.

La pregunta es: ¿Estás preparado para tu último día, sea pronto o no?

Si no estás preparado, es totalmente normal que sientas temor. Es una cosa dura ver lo frágil que es esta vida y tener incertidumbre de qué sucede si se pierde.

Nuestra esperanza no se basa en que viviremos para siempre, sino que nuestra eternidad está garantizada en que ya Alguien vivió la vida perfecta que nosotros no podíamos vivir, y pagó la pena incurrida por todo lo que hicimos mal, voluntaria e involuntariamente. Factura pagada.

En resumen:

Tomemos todo esto en serio, pero no sólo la salud física, sino también nuestra condición espiritual.

Pagando el precio máximo...

En Cristo, Dios no escatimó el precio, no participó en una subasta, no buscó un baratillo, no usó cupones.


Pagó el precio máximo de una, aún por lo bajo y vil del mundo que éramos nosotros los pecadores.

El valor de un producto se determina por el precio que alguien esté dispuesto a pagar por el. 

Dios nos dio la perfecta evidencia de que Él nos valora, ya que dio lo más valioso como paga de nuestra redención.

....

En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia

Efesios 1:7 NVI

6.3.20

Para Libertad Fuimos Liberados

La verdad más preciosa del Evangelio es que es un regalo inmerecido de parte de Dios. 


Tantas veces, la religiosidad y las tradiciones han querido abolir esto a favor de obras de hombres.

Sin embargo en su obra redentora Cristo nos liberó, no sólo de las cadenas del pecado, de la condenación, y de las fuerzas de las tinieblas, sino que también nos liberó de la carga de justicia propia que jamás puede alcanzar la de Dios. 

Y en lugar de todas esas, suplió todo lo que necesitábamos para poder tener la vida que Él quería que tuviéramos desde el principio. 

11.2.20

Cómo reacciono cuando me atacan...

Cuando la gente nos ataca, muchas veces perdemos el tiempo defendiéndonos ("¡eso no es cierto!) , justificándonos ("¡no soy tan malo!"), y en muchas ocasiones, atacamos a la persona quien nos ataca.

¿Cómo lo sé? Yo he hecho las tres cosas.

Y muchas veces.

Pero ya no. (O por lo menos, ejercito el no hacer ya esas cosas.) 

Mi reacción actual es un poco compleja, pero la resumiré así:

—> Yo soy todo lo que tú crees que soy, y hasta peor que eso.

...Mejor dime algo que yo no sepa.

Ahora, si me permites, te pudiera decir algo que tú quizás no sabes.

Precisamente porque soy peor de lo que crees, fue que uno inocente dio Su vida.

Lo que me tiene de pie no son mis pretensiones de qué tan bueno logro aparentar que soy.

Sólo estoy aquí porque mi Padre me vio sucio, y me cubrió con un traje limpio que le pertenece a Su Hijo.

Así que... Si ves algo malo en mí, quizás te quedaste corto en tu juicio. Y si ves cualquier cosa buena en mí, no es mío, sino sólo el traje que me regalaron.

... 

Todos somos como gente impura; todos nuestros actos de justicia son como trapos de inmundicia. Todos nos marchitamos como hojas; nuestras iniquidades nos arrastran como el viento. Nadie invoca tu nombre, ni se esfuerza por aferrarse a ti. Pues nos has dado la espalda y nos has entregado en poder de nuestras iniquidades. A pesar de todo, Señor , tú eres nuestro Padre; nosotros somos el barro, y tú el alfarero. Todos somos obra de tu mano.

—Isaías 64:6‭-‬8 NVI

4.2.20

En realidad... No sé

Una frase que se me ha hecho más y más fácil decir mientras más maduro en la fe es "no lo sé." 


No es mi responsabilidad saber todo, en realidad no puedo saberlo todo, y por tanto no tengo por qué llevar esa carga. 

Con sólo confiar que Dios sí lo sabe tengo suficiente, y puedo vivir complacido de lo poco que Él ha querido revelarme. 

31.1.20

Cuidado con el consejo de tontos

Una de las cosas a las que ahora soy más sensible que antes es a gente abriendo su corazón en medios sociales, y luego recibiendo comentarios de personas con buenas intenciones pero con consejos MALÍSIMOS.

La gente no entiende el daño que puede hacer simplemente diciéndole "dale, no te rindas" a una persona que literalmente está en un ciclo de auto-destrucción.

Ayer hice una consejería privada con un adulto joven quien necesitaba perspectiva más que hurras. Lo PEOR que pudiera haber hecho era ofrecer opinión alguna sobre su situación actual y el dolor que estaba pasando. 

Pero eso es lo primero que la gente hace, ve a una persona en dolor, y le da de lo que sabe: Arjonismos, Coelhismos, Vaynerchukismos, palabrería trillada que tiene más valor en un sticker de cuaderno de niño de primaria que en la aplicación viva de una persona.

Porque todo el mundo quiere sentirse que tiene una floretera opinión de todo, y no entienden la vasta diferencia entre "opinión" y "consejo".

Y al parecer, lo más ofensivo del universo hoy día es decirle a alguien que su opinión no tiene sentido. 

Yo soy nadie para interrumpir donde no me han llamado. Pero todo el que me conoce sabe que nunca he rechazado a nadie quien pida un consejo.

Y de igual manera, si lo que piden va más allá de mis capacidades, yo no pierdo tiempo en decirle que busque a otra persona.

Pero confieso que ganas no me han faltado de meterme en una de esas conversaciones que no van a ningún lado bueno, y saquear mesas... Pero no sería lo correcto, porque he aprendido a no meterme donde no me han invitado. 

Todo esto para concluir en lo siguiente:

Ten muchísimo cuidado con abrir tu corazón en estos medios. No todo el mundo es tu amigo, y aún muchos de los que te rodean y te quieren no están capacitados para ofrecerte un consejo sabio.

... 

El que anda con sabios será sabio, Pero el compañero de los necios sufrirá daño.

—Proverbios 13:20 

29.1.20

¿Se debe hablar acerca de política desde el púlpito?

Al ser un ciudadano como cualquier otro, un pastor tiene total derecho de expresar su opinión acerca de la política, EXCEPTO desde el púlpito. La razón la expreso más abajo.

Sin embargo, en la percepción de muchas personas, los pastores estamos 24/7 detrás del púlpito. Es una casualidad de nuestro oficio, y nada de lo que hagamos podrá cambiar eso.

Dos consideraciones con respecto a esto:

1) Debemos ser sensibles a esta expresión. Esto quiere decir que si no es absolutamente necesario expresar una opinión política, será mejor reservárnosla.

2) Por otro lado, no debemos ser prisioneros por la debilidad de fe de los demás. Nosotros también tenemos total libertad de expresar nuestro punto de vista como ciudadanos.

La razón por la que no debemos hablar acerca de política desde el púlpito es porque nuestra fe en sí se trata acerca del asunto político más importante del mundo, el gobierno de Cristo.

Se debe evitar cualquier conversación acerca de asuntos pasajeros que pueda nublar el gobierno más importante que pueda existir. 

Imposible Persistir Con Una Mentira

Yo sé que la resurrección es un hecho, y Watergate me lo probó. 

¿Cómo? Porque 12 hombres testificaron que habían visto a Jesús ser levantado de entre los muertos, luego proclamaron esa verdad por 40 años, sin jamás negarlo. 

Cada uno de ellos fue golpeado, torturado, apedreado y colocado en prisión. No hubieran podido perseverar si no hubiese sido cierto. 

Watergate embrolló a 12 de entre los hombres más poderosos del mundo, y no pudieron mantener una mentira por tres semanas.

¿Me quieres decir que 12 apóstoles pudieron mantener una mentira por 40 años? Absolutamente imposible. 

-Charles Colson