14.7.06

La Eternidad Vs. la Pregunta "¿Cuándo Fuimos Salvos?"

Hace un tiempo, empecé a examinar las dos posturas soteriológicas (o sea, con referencia a cómo ocurre la salvación) más prominentes, el Calvinismo y el Arminianismo. Inmediatamente rechacé la postura Calvinista (en este mismo blog, en los escritos pasados, aún se pueden leer algunas de mis razones Bíblicas), e incluso debatí un poco con hermanos de esa postura.

Aunque nunca me dediqué a defender positivamente el Arminianismo, el Cristianismo popular piensa que si no caes en uno, obligatoriamente caes en el otro; o sea que, por default, yo era un Arminiano, según ellos. Por razones que verán claramente más adelante, yo rechazo esa clásica y falsa dicotomía. Soy de ninguno de los dos.

En este momento me hallo reexaminando mi rechazo hacia el Calvinismo, no porque sienta que el soporte Bíblico usado por una u otra parte sea más contundente, sino porque veo que, a la luz de la eternidad, ambas posturas tienen puntos sumamente débiles, tanto así que me siento un poco extraño al hablar sobre esto, ya que, siendo una perspectiva tan elemental, jamás me he topado con otra persona quien haya afirmado considerar esto que acá describo. Suelo tener mucho cuidado con ideas que sean muy novedosas, no me gustan... pero bueno, ahí va. En sus marcas, listos...

...Fuera: Uno de los cuestionamientos básicos de estas dos posturas es la pregunta "¿cuándo es que el hombre es salvo?". Bien puede frasearse "¿quién es el que decide la salvación del hombre?"; sin embargo, usualmente no se separa el sujeto determinante del tiempo en que es determinado. Si fue por Dios, la decisión fue tomada antes, "al principio de los tiempos"; si es por el hombre, la decisión es tomada después, en el momento de arrepentimiento (muchos Arminianos no tienen problema con decir que Dios rescata al arrepentido voluntariamente, justo al momento en que este se arrepiente).

Por esta razón, esta diferencia no cambia el cuestionamiento básico. A fin de cuentas sí es una cuestión acerca de cuándo es determinado que una persona sea salva, y no solamente de quién sea el sujeto que determina).

El Calvinista respondería - basado en la Biblia - que un hombre es declarado salvo por Dios desde el principio de los tiempos, cuando Dios determinó de antemano quiénes serían salvos y quiénes no. El Arminiano respondería - también basado en la Biblia - que esto no es así, sino que el hombre es salvo sólo en el momento en que decide recibir esa salvación, y no antes.

Fíjense con atención, este es el problema principal: una pregunta que empieza con la palabra "cuándo" necesariamente presupone tiempo.

La dificultad para el Calvinista está en que, si Dios escogió a un número de personas al principio del tiempo, y ahora está transcurriendo lo que Dios decidió en aquel entonces, entonces eso relega a Dios a ser un simple espectador viajando por el tiempo, observando las consecuencias de decisiones hechas hace mucho tiempo, y por tanto, al estar sujeto al tiempo (y a las decisiones hechas hace mucho tiempo), no es un Dios eterno. El decir que Dios hace un "llamado efectual" mucho después de haber decidido, y en el momento en que la persona le recibe, es esquivar el meollo del asunto, ya que ese "llamado efectual" es hecho basado y en correspondencia con esa determinación tomada hace mucho tiempo, según los Calvinistas. A fin de cuentas, Dios tomó una decisión hace muchísimo tiempo, y como la decisión hecha antes fue perfecta, en estos momentos no puede retractarse.

La dificultad para el Arminiano es que Dios es relegado a ser un espectador hasta que el hombre decide ser salvo, y sólo ahí, en respuesta al arrepentimiento del pecador, es cuando Dios le salva. La mayoría de los Arminianos dicen que Dios conoce la decisión del hombre de antemano, y por eso le coloca las circunstancias en sus pasos para que pueda llegar a creer; sin embargo, esto es más sofismo que otra cosa, sólo una forma de escaparse de la consecuencia obligatoria de esta teología, ya que si Dios voluntariamente facilita el arrepentimiento y la conversión con situaciones y hechos, ¿acaso no es Dios quien está en control, después de todo?

Más aún, si Dios conoce lo que el hombre escoge, es porque Dios decidió voluntariamente conocerlo. El mero hecho de que Dios conozca algo implica que Su entera voluntad está concentrada en aquello, y por tanto, no es verdad que tal decisión es hecha totalmente aparte de Su voluntad (creo que en este punto coincido con el Calvinismo).

En resumen, ambos sistemas ven a Dios dentro del tiempo, y no como un Ente eterno, aparte del tiempo (utilizo la palabra "eterno" en la forma en que lo he venido utilizando hasta ahora, o sea, no como un ser quien vive por mucho tiempo, sino, uno quien habita fuera del tiempo uno que habita y actúa de forma igual y plena en todos los tiempos). Este es el talón de Aquiles de ambas posturas. Si Dios es eterno, como Su Palabra revela que es, entonces estas dos posturas ofrecen respuestas a preguntas inválidas... y a pregunta inválida, respuesta innecesaria. Atreviéndome a ser más firme, diré que ofrecer respuesta a una pregunta inválida
, cualquiera que sea esa respuesta, es en efecto, un error.

Acá quiero proponer una tercera opción, una que tome en cuenta y defienda la eternidad de Dios . . . no gracias, no quiero que se llame "Rodriguismo" . . . podemos llamarle "Eternalismo" si usted quiere. Lo cierto es que acá no voy a exponer un estudio sistemático de todas sus implicaciones, sino sólo ofreceré una explicación básica. Quizás luego pueda exponer cómo se ajusta a las Escrituras, cosa que ya he hecho informalmente en privado.

La opción que propongo reconoce, como dije antes, que simplemente hay preguntas que no deberían hacerse. Así como "¿cuántos ángulos tiene un círculo?" ó "¿cuánto pesa un pensamiento?" son preguntas inválidas, de la misma forma preguntar "¿cuándo es que Dios salva al hombre?" es inválido. De la misma forma en que un círculo no tiene ángulos, ni un pensamiento tiene peso, Dios tampoco tiene tiempo.

Pongámoslo así: con el Calvinista, puedo decir que Dios sabía que salvaría (de Su propia voluntad, o sea, tomó una decisión para salvar) a todas las personas quienes fueron, son, y serán salvas antes de que esas personas se dieran cuenta / se arrepintieran / clamaran al Señor.

Con el Arminiano, puedo estar de acuerdo en que esa salvación no se efectúa sino hasta el momento en que esa persona decide clamar al Señor, momento en el cual Dios decide salvarles.

Pero, ¡un momento! "¡Tamaña contradicción!", dirán algunos. ¿Cómo es que puedo decir que Dios decidió salvar desde antes, y luego digo que Dios decide en el momento en que la persona es salva? ¿No es eso contradictorio? Por supuesto que no, sólo es contradictorio si y sólo si se exige determinar cuándo Dios decide tal o cual cosa.

Por otro lado, si permitimos que Dios sea Eterno (y digo "permitimos" sarcásticamente), entonces nosotros no deberíamos estar preguntándonos cuándo Dios decidió tal o cual cosa. La pregunta "¿cuándo?" es sólo aplicable a nuestras decisiones, no a las de Dios.

En otras palabras, la decisión de Dios salvarme ocurrió en el mismo exacto "momento", tanto en el principio del tiempo, como en el "momento" en que alcé mi voz y clamé hacia El. Ese "momento" es uno sólo, y se llama "eternidad". En la eternidad las cosas no suceden antes ni después, de la misma exacta forma como en la omnipresencia de Dios no existe un "delante" ni un "detrás". Estoy seguro de que esta comparación con la omnipresencia encenderá muchos bombillos . . . extrañamente, la mayoría de las personas comprende mucho más fácilmente esta idea que la de la eternidad, aunque sean la misma exacta noción, sólo que uno está aplicado al tiempo, y el otro al espacio. Por esto nadie que tome en cuenta la omnipresencia de Dios pregunta "¿dónde estaba Dios cuando decidió tal o cual cosa?".

En conclusión, tanto el Calvinista como el Arminiano fallan, no en sus respuestas, sino desde que empiezan a discutir acerca del "cuándo" aplicado a Dios. Ni siquiera tienen que ofrecer sus respuestas, con sólo considerar una pregunta así, ya se está errando.

Sólo reconociendo al Dios Eterno podemos aceptar la doctrina de la predestinación al igual que la particularidad de la consciencia del hombre tornándose hacia Dios, y el momento singular, en el plano temporal del hombre, en que Dios decide responder al clamor de auxilio del hombre.

Sólo reconociendo al Dios Eterno podemos comprender que Dios no está ligado al tiempo para tomar una decisión, sino que, aunque manifiesta su decisión en distintos tiempos para el hombre, la decisión en sí no ocurre en un instante distinguible para nosotros.

Sólo reconociendo al Dios Eterno podemos dejar de imponer limitaciones sobre El, y reconocer que El actúa libremente y sin ataduras.

Sólo reconociendo al Dios Eterno podemos apreciar la verdadera magnitud de la soberanía de Dios.


En la siguiente entrega, pienso desarrollar esta idea un poco más, y observar cómo impacta el alcance del efecto del sacrificio
de nuestro Señor en la cruz, a través del tiempo. Probablemente entonces, esto que discuto acá se hará más claro. Mientras tanto, doy completa bienvenida a sus preguntas y retos.

Gozo en Su reposo,

A&R


[En este escrito he continuado con mis pensamientos acerca de la eternidad como un concepto que debería impactar nuestras vidas ahora mismo. Las otras partes son, en orden: "La Eternidad en el Presente", "Eternidad en Nuestros Testimonios", "La Eternidad como Concepto Super-Cultural" y especialmente pertinente a este tema, "La Eternidad y Nuestras Diferencias Doctrinales".]

11 comments:

lulu said...

hola soy luisa de colombia me parece muy lindo lo que quieres hacer con tu blog

Alexander Rodríguez said...

Gracias Luisa. Realmente no "quiero" hacer algo acá, sino sólo compartir lo que flota en mi cabeza. Gracias de todos modos por llegar acá y leer.

A&R

Ever said...

Muy bien, dejame ver, es algo así...

El tiempo es una realidad de la que el hombre no puede escapar, lo vivimos desde dentro, por lo que al preguntar ¿Cuando salva Dios al hombre? consiste de la siguiente visión: Hombre → Dios.

Pero un planteamiento así es inconmesurable, incorrecto, la visión únicamente desde dentro imposibilita el comprender la pregunta, nuestra perspectiva no es la perspectiva de Dios.

Pero, ¿que significa entonces?, si el planteamiento es: Dios → Hombre.

Aun si el tiempo fuese infinito dentro de nuestro universo, Dios lo reúne, Dios es el infinito absoluto (Aunque mas bien diría el “eterno absoluto”), la reunión de todos los infinitos (Cantor. Y se me acaba de hacer mas claro su concepto pensando en tu post.), lo eterno, atemporal. Entonces, el tiempo -aunque infinito- Dios lo contempla completo, como un instante (Claro, este concepto es incomprensible para el ser humano, no puede llegar a comprenderse). Siempre pensé que la omnisciencia de Dios no es ningún problema para la libertad del hombre, como algunos consideran, porque a mi ver, Dios en su eternidad, puede comprender o asimilar, toda posibilidad posible, aun siendo infinitas. O sea que, dentro de la libertad del hombre, el hombre puede recibir la salvación con libre voluntad propia dentro de los instantes subsecuentes que conforman nuestra percepción de nuestro universo, el tiempo, pero para Dios esta decisión es sobretemporal, es en el instante mismo, o en un instante eterno (Esto tampoco es totalmente comprensible para el hombre.). Así que estoy de acuerdo contigo, si no es que lo haya comprendido mal. Muy interesante. Dime que opinas...

¡¡Saludos!!

Anonymous said...

Ever, por lo que veo, entiendes exactamente lo que estoy diciendo. El que traigas a colación la omnisciencia de Dios me lo confirma aún más, porque así es.

Omnisciencia es a conocimiento, lo que omnipresencia es a localización, y lo que eternidad/atemporalidad es a tiempo. De hecho, justo estaba planeando escribir unas cortas líneas acerca de por qué debería haber usado el término "omnitemporal", y no "atemporal" desde el principio; justo me di cuenta esta mañana que "omnitemporal" es más apropiado, y ha sido menos explorado.

Lo único con que no estoy en completo acuerdo con lo que dices, es cuando afirmas que el hombre no puede entender muchos de estos conceptos. Yo no quiero detenerme ahi.

No hace mucho leí un libro por R. A. Torey en el que él exploraba las implicacione
de la omnipresencia de Dios. No quiero sonar pretencioso, pero eso mismo quiero hacer con la eternidad/omnitemporalidad.

Gracias por caminar junto a mí hasta ahora en esta exploración, tu hno. y siervo,

A&R

Ever said...

Permíteme seguir la conversación para distraerme de mi insomnio. Voy a centrarme en algo muy importante, nuestra discordancia, que creo no lo es tanto...

Cuando digo que el hombre no puede entender algunos conceptos, es probable que haya equivocado la palabra, mas bien diría que el hombre no puede asimilar algunos conceptos. Es decir, hasta cierto punto, el hombre puede pensar en un concepto, dependiendo de su finitud, por ejemplo, nuestra mente no puede terminar de asimilar el concepto de infinito, al tratar de hacerlo seguiríamos infinitamente sin llegar a un termino concreto, sabemos lo que implica infinito, pero no podemos abarcarlo con nuestra razón.

No quiero llegar a un mal entendido en mi aserción, podemos entender mucho, incluso lo que mencioné, pero al llegar a una limite trascendental, solo podemos conformarnos con tener una sutil noción de su entendimiento, luego alcanzarlo con nuestra fe.

Un infinito que reúne todos los infinitos, solo es asequible como noción, podemos verlo por contraposición, o mejor por consecuencia, pero no es accesible propiamente por el pensamiento, no podemos pues, asimilarlo. Me acuerdo de cuando tenia 14 años, y me enfrente con la cuestión de una existencia infinita (De nuestro ser), me imaginaba, como era posible, si lo único que parecía tener sentido era el “fin”, intentaba pensar en una existencia eterna, y a lo único que llegaba era a una desesperación irracional, no podía terminar de entender el concepto de ser infinitamente, fue algo así como una crisis que tuve (no de duda, por cierto), al final entendí que aun mas incomprensible y -esta vez- verdaderamente absurdo era el concepto de aniquilación total, de desvanecimiento, de convertirse en absolutamente nada; Después también me dí cuenta de que la existencia en lo eterno, no implica “espera”.

Luego lo segundo, ¿Como puede comprenderse el tiempo como un solo instante?, seguramente podremos imaginarlo funcionalmente, tal vez formalizarlo, pero ¿Podemos de hecho, pensar como se ven o piensan las cosas fuera del tiempo? No se, tal vez me equivoque, pero es que es muy difícil de explicar, estas cosas... ya sabes, que como dices, flotan en la cabeza de uno.

Un gusto conversar contigo Alex, hace mucho que no encontraba con quien hablar de todo esto...

¡¡Saludos!!

Alexander Rodríguez said...

Ever: Ahora sí, estamos en total acuerdo con como vemos todo esto. Naturalmente, podemos comprenderlo hasta un punto, pero el asimilarlo está más allá de nuestras capacidades.

Te dejo con esta pregunta: Muchos Cristianos piensan que un día, sabrán TODAS las cosas, cuando lleguen al Cielo o algo así. ¿Será correcto decir esto, o sea, que un día llegaremos a ser omniscientes? Y si es así, obtendremos también todos los otros "omnis" por igual? Y si es así, ¿qué nos distinguiría de Dios?

Formulo estas preguntas, obviamente, porque siempre he puesto en duda estas cosas que los creyentes muchas veces asumen, a ver qué piensas.

Paz,

A&R

Alexander Rodríguez said...

Por cierto, me equivoqué antes al decir que me refería a Torey . . . quise decir A.W. Tozer. El libro se llama "The Pursuit of God" y se puede leer gratis aquí.

A&R

Charles L. Grimm said...

Bueno

Saudaciones calvinistas bautistas desde Brasil.

Creo que hay un problema en la definición que ud. apunto para los calvinistas. No, los calvinistas no hablan que alguien está salvo desde la eternidad. Lo que afirman es que los predestinados son predestinados para salvación. Hasta el momento que no tengam Jesúcristo en sus vidas, no están salvos. Pero, la salvacion es un don de la gracia y cuado esta ocurre, el plan divino fue realizado con exito.

No nos olvidemos que todo ser humano es nascido en pecado y que su naturaleza no vá creer en el evangelio. Cuano creen em Jesús como Salvador de su vida, eso fue posible por la obra de regeneración del Santo Espíritu. Pero, claro, quien cre no es el Espíritu Santo por él, pero lo pecador mismo. Eso es un misterio que no compredemos totalmente, pero sin dudas, cuando los cristianos está haciendo sus oraciones, son todos calvinistas, incluso, cuando piden que Dios cambie los corazones de algun amigo, por ejemplo.

Perdonem mis errores de grafía.

Dios los bendiga a todos!

Anonymous said...

Saludos Charles, gracias por tu nota. Creo poder entender lo que quieres decir, espero que entiendas lo que digo también.

1- En tu nota no contradicefs lo que expongo, sino que lo confirmas totalmente. He planteado que el Calvinista cree que Dios hace mucho tiempo decretó que una persona sería salva (predestinación), y que luego simplemente esto se lleva a cabo, por la mano de Dios, de nuevo, en el tiempo.

Tú corroboras exactamente esto diciendo, " Lo que afirman es que los predestinados son predestinados para salvación. Hasta el momento que no tengam Jesúcristo en sus vidas, no están salvos." La palabra "momento" delata la inconsistencia del sistema.

Fíjate cómo todas las propuestas dependen de colocar a Dios dentro del tiempo. Por lo que yo veo, hasta que el Calvinista no pueda enlazar estas ideas, su sistema contiene una terrible debilidad, especialmente para la apologética (lee el segundo apartado sobre la irracionalidad del ateo para ver un ejemplo).

2- Dices, "pero sin dudas, cuando los cristianos está haciendo sus oraciones, son todos calvinistas, incluso, cuando piden que Dios cambie los corazones de algun amigo, por ejemplo." Esto no es más que una sobre-simplificación de posturas ajenas, un muñeco de paja.

El Arminiano bien puede pedir por alguien, reconociendo que Dios le pondrá a alguien quien le predique. Ni el Calvinista ni el Arminiano pide sabiendo de antemano si la persona se irá a entregar, por lo que la oración es la misma. Más aún, el Calvinista por no saber pudiera estar orando por una persona no-electa, lo que implica que existen oraciones Calvinistas inútiles.

Por mi parte, postulo que puedo orar por una persona, pedir que el Señor sea quien tome la iniciativa de rescatarle, sabiendo que la decisión no está escrita en piedra en alguna parte, sino que Dios hoy mismo (en Su omnitemporalidad) puede tomar la decisión de "predestinarle" en respuesta a su clamor. Sólo un Dios omnitemporal puede exceder las cosas más allá de lo que pedimos o entendemos.

Gracias de nuevo, tu hermano,

A&R

Ever said...

Hola Alex !!!

Disculpen por la tardanza, andaba haciendo algunas transacciones y no había tenido tiempo de participar.

A la pregunta que me haces Alex, en realidad no imagino como sera “la otra vida”, pero creo que es imposible saberlo todo, es decir, si Dios es el abarcador de los finitos e infinitos, el saberlo todo implicaría saber tanto como el que abarca el saber, y por lo tanto es imposible, porque Dios nos abarca a nosotros al mismo tiempo (O no-tiempo) que todo el conocimiento posible y en potencia de ser, ya que no podría existir mas conocimiento de no ser generado antes por la omnisciencia de Dios, de otro modo no sería omnisciencia.

En un foro en el que participo, un gran (en mi opinión) debatiente católico publico algunas refutaciones de la escolástica contra argumentos de la inexistencia de Dios, con los que no estoy completamente de acuerdo, pero en una parte se decía algo muy interesante:

Además, Dios no puede crear otro Dios, porque la misma noción de "otro Dios creado" es absurda, dado que un Dios creado debería ser a la vez incausado y causado. Esto no supone ninguna limitación de la omnipotencia divina, porque ésta abarca todo lo posible, es decir todo lo que en sí mismo no implica contradicción.

Así que díganme que opinan. ¡¡Saludos!!

Alexander Rodríguez said...

Ever, suena muy bien todo lo que dices . . . trataré de seguir desarrollando el tema próximamente. Paz a tu vida.

A&R