23.12.13

"Natividad" (Video)

Para celebrar la ocasión de la Navidad, he utilizado mi habilidad para escribir, mi habilidad para crear animaciones, y mi voz para realizar este video, al que he titulado "Natividad." En el, narro la historia del nacimiento del Cristo, desde el punto de vista de la redención.

He incluido algunos eventos relatados en la narración Bíblica, y también algunos nombres de Cristo y sus paralelos con dicha narración.

Debo contar que en el mismo espíritu de humildad de nuestro Señor, grabé el audio tirándome una sábana sobre la cabeza y usando un iPad de primera generación que recibí como regalo. ;)

Espero que lo disfrutes, y te sea útil para enfocarte en la razón por la que celebramos estas fiestas, y todos los días. Si crees que tiene algún valor, ¿por qué no lo compartes?

 

Letras:

Al sexto día, dijo Dios “bueno es,”
pero el hombre otra vía prefirió
desobedeciendo a su Creador,
su herencia por completo perdió.

“Polvo eres, y al polvo volverás,”
era el único destino en vista.
Mas el Padre miró con misericordia
y Su obra redentora tenía lista.

“No todos morirán,” mirando a Su unigénito,
dijo desde Su trono en el cielo.
“Moriré Yo en su lugar, 
y así la maldición les cancelo.”

No obstante, para morir como hombre,
primero como hombre debía nacer.
¿Y cómo había de ocurrir esto?
¿Qué solución podía acontecer?

 Si naciese un hombre cualquiera,
bajo la maldición ya habría estado.
Y tampoco podía ser un angel
de por sí de la creación apartado.

Así, visitó Dios a una virgen,
imperfecta, mas llena de gracia.
Y fue impregnada por el Espíritu,
ni por un momento mostrándose reacia.

El hombre-Dios nació en Belén,
que significa “casa del pan,”
y allí mismo el Pan de vida,
su primer aliento fue a respirar.

Un simple bebé llorando,
era el Rey sin su trono.
No nació en palacios de oro,
sino entre el heno y el abono.

La Luz del mundo por fin,
para salvación empezó a brillar,
anunciado desde el cielo
por una estrella oriental.

El Camino se había revelado
a los pastores alrededor.
Y a los sabios buscando la profecía,
la Verdad se les confirmó.

La Vida nació en un pesebre,
para vida al mundo brindar.
“¡Gloria a Dios en las alturas,
y paz a los de buena voluntad!”

 ...

3.12.13

Mi respuesta a un cristiano sufriendo

Hace unos días, una persona a quien quiero mucho me escribió contándome de una situación muy dolorosa por la que está pasando, y que en gran manera se escapa de su control. En vez de escribirle consejos, le relaté algunas cosas que me pasaron por la cabeza.

Le conté que la otra noche estábamos viendo una película bella, titulada "Apostle Peter and the Last Supper" ("El Apóstol Pedro y la Última Cena," la recomiendo). Es básicamente el relato de un Pedro encarcelado, a días de su ejecución, sobre la vida y muerte de Cristo. En ella, el personaje de Pedro dice una línea que me impactó, algo así como: "Es un honor para mí sufrir por la causa de Cristo."


Es gracioso que la iglesia moderna ha tomado a Filipenses 4:13 de forma humanista, como que podemos hacer cualquier cosa porque Cristo nos capacita, cuando el significado del verso en contexto es precisamente que podemos perdurar cualquier dolor, cualquier circunstancia adversa, sin que nuestra fe se vea debilitada, ya que es el Señor mismo quien por gracia nos concede la fortaleza para no ser derribados.

Hace un par de sábados estuvimos en un concierto de Thanksgiving de la iglesia del Salvation Army, el cual estuvo bellísimo. Antes de uno de los temas, citaron este verso en Isaías 49, versos 15-16: «¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! Grabada te llevo en las palmas de mis manos."

Para terminar, le escribí:
"Yo sé que todo esto lo sabes y que, de nuevo, tu dolor y tus situaciones se escapan de mi comprensión limitada. No obstante, creo que las verdades espirituales de nuestro Señor Jesucristo no tienen fecha de vencimiento ni localización geográfica. Están para todos los que nos llamamos redimidos. Sólo he querido recordártelos para que queden sellados por encima de las heridas en tu corazón."
: : : : : : : : :

Si tú eres de los que ha estado sufriendo, y eres Cristiano, espero que estas palabras te sean de algún consuelo.

29.11.13

¿Todos somos individuos...?

Algo que leí que me llamó mucho la atención:

"Los Estadounidenses frecuentemente se enorgullecen de que disminuyen la relevancia de las diferencias culturales: 'Todos somos individuos,'mucha gente se jacta. El ignorar asuntos como el género y la etnicidad se vuelve una fuente de orgullo: 'Yo trato a todo el mundo de igual forma.' No obstante, el tratar a todas las personas de igual manera no es un trato equitativo cuando todos no son iguales."
— Deborah Tannen, especialista en lenguas, en su estudio "You Just
Don't Understand" ("Tú Simplemente No Entiendes")

28.11.13

Mi recordatorio a dar gracias

Hoy se celebra en los Estados Unidos (país donde nací y donde actualmente vivo) mi día de fiesta favorito, el Día de Acción de Gracias (acá conocido como Thanksgiving). En realidad no me importa de dónde salió la fecha, de si es una fecha "hispana" o no, y si usted decide celebrarlo o criticarlo.

Sólo me encuentro útil el recordatorio anual de vivir una vida agradecido. Agradecer todo lo ocurrido que me ha llevado hasta acá, y lo que ocurrirá en el futuro. Yo tengo certeza de que todo en mi vida, tanto lo doloroso como lo alegre, obra para bien. Por eso le doy gracias al Creador y Rey de mi vida.

Si fuera un ateo materialista, no tendría sentido racional dar gracias. Claro, se puede mostrar el aprecio con palabras a personas a tu alrededor, pero a fin de cuentas, todos los favores, el amor de personas, la bondad, las bendiciones, estaríamos hablando meramente sobre moléculas en movimiento que al azar se trasladaron de un lado a otro, o se energizaron de cierta manera, sin sentido mayor ni menor. El dar gracias sería un aparataje, un disfraz bonito por sobre la cruda realidad de que sólo somos polvo de estrellas con vibraciones aleatorias.

Nótese que no estoy diciendo que para estar agradecido haya que creer en Dios. Es totalmente común que los humanos neguemos algo y de esa forma seamos inconsistentes con lo que profesamos como la realidad. Estoy diciendo, y ahora repito, que para un materialista no tiene sentido racional dar gracias, a menos que su agradecimiento sólo quiera decir que los átomos en su mente han vibrado aleatoriamente hacia una ilusión de aprecio hacia otros átomos que casualmente se ordenaron de tal o cual forma.

No. Para dar gracias, es decir, para estar agradecido de verdad, de forma racional y consistente con nuestra cosmovisión, hay que creer en que existe una realidad que transciende las moléculas y átomos sin orden ni propósito. Y para que haya propósito trascendente — dado que la materia de por sí carece de propósito — debe existir una mente trascendente que origine aquel propósito.

Todos los años para esta fecha recuerdo que todos los días de mi vida debo permanecer agradecido al Creador que ha dotado con propósito a esta creación, y descanso en que aunque yo no entienda el propósito completo de la creación (aunque voy aprendiendo poco a poco), El lo diseña y lo pone en efecto.

Gracias, de verdad, a todos ustedes por leer lo que escribo. Gracias a muchos de ustedes por ser mis amigos. Y a algunos de ustedes, aunque no me puedan dar gracias de forma consistente con su cosmovisión, a ustedes también les doy gracias.

¡Muchas gracias!

26.11.13

La carrera sin fin hacia la perfección

Ya les había dicho en mi post "Decisiones y Cambios" sobre algunas actitudes que he decidido abandonar. Allí les mencionaba que habían unos otros de los que no llegué a escribir. Aquí hablaré sobre otra.

Esta se describe con el título de este post, y no debe confundirse con el perfeccionismo. Este último pienso que es el no descansar en una obra hasta que haya alcanzado un nivel en que se le pueda denominar como "perfecta".

En cambio, lo que me ocurría a mí es que tenía una idea de cómo algunas cosas serían si fuesen perfectas, y estaba tan convencido de que se debía alcanzar ese grado, que me frustraba y me paralizaba por la insatisfacción. Es decir, no era que estaba haciendo algo para lograr ser perfecto, todo lo contrario. Como reconocía que no había llegado a la perfección, le restaba valor a todo lo que estuviera a mi alrededor, y me quedaba triste, a pesar de que no hacía mucho para cambiar la situación.

Es un sentimiento que efectivamente te impide avanzar. Sientes temor de dar el primer paso, ya que el primer paso debe ser perfecto. "Las cosas se hacen bien o mejor no se hacen," dice un dañino dicho.
Suena ridículo, pero en las práctica es un impedimento muy real. De hecho, por largos espacios de tiempo he abandonado este blog, en gran parte por esta misma razón. "Nada de lo que hago es suficientemente bueno. Escribiré cuando tenga algo bueno que decir."

Suena como una locura, pero es fácil caer en una serie de sobre-expectativas sobre tu persona. Es el mensaje que te alimentan todos los medios vía distintos medios. El mejor es el que llega, el más talentoso, el más esto y lo otro.

La idea raíz de esta actitud es:

"Estoy compitiendo contra el mundo, así que tengo que ser perfecto."

Ahora, ya que he hecho cambio de mente (metanoia) con respecto a esto, he reemplazado aquella idea con esta otra:

"No puedo ser perfecto por más que lo logre, y no está mal, porque estoy mejorando día a día."

La diferencia es que la primera se enfoca en una meta muy alta, prácticamente inalcanzable. Mientras esa meta esté presente, siempre provocará que me enfoque en un lugar en donde no estoy. También se enfoca erradamente en un estado inerte, el de ser perfecto, que es distinto a mi estado inerte actual, el de ser imperfecto. Un estado inerte es aquel que no cambia, y por tanto era imposible cruzar el valle entre esos dos conceptos.

La segunda, en cambio, derrumba la grandiosa meta, y de hecho la anula y la ignora por completo. No es el objetivo. Se enfoca más bien en el proceso como una serie de pasos pequeños, las cuales puedo tomar bien o mal. No hay por qué sentirse mal por no haber alcanzado el estado de perfección si el paso que acabo de dar fue en buen sentido. Y si no lo fue, aún me queda la habilidad para corregir e intentar de nuevo.

Es la parte "porque estoy mejorando día a día" la que combate la objeción de que abandonar la perfección es un conformismo. No lo es, y la evidencia es que, aunque nunca llegaré a ser perfecto, pienso que hoy soy mejor que ayer.

En mi mente, sé que en el plano humano la perfección es imposible (como Cristiano debería decir que sólo hay un hombre perfecto, pero ese es otro asunto). Yo sé que para mi, el alcanzar la perfección es un ideal nada más, pero estará siempre mucho más allá de lo que yo puedo alcanzar con mis esfuerzos, prácticas, estudios, etc.

No obstante, mi corazón de artista (músico y visual), mi atracción hacia la decadencia urbana, y otras experiencias marcan otro camino : el de la improvisación, sin fijar estándares, dejar que las cosas salgan de mi control confiando en que al final del día será lo que será, y toda mi ansiedad y preocupación no cambiará lo que ha de ser.

Perfecto solo Dios; por lo demás, de mí no puede salir otra cosa que no sea humana imperfección, que al aceptarla abandono la pretensión de que algún día en mi propio ser arribaré a lo perfecto en mi propia persona.

Que las cosas sean.

22.11.13

Idolatría Como Castigo

Se suele pensar en la idolatría como causa del castigo de Dios, pero aquí vemos la idolatría como el castigo mismo de Dios.

Isaías 19
2 Levantaré egipcios contra egipcios, y cada uno peleará contra su hermano, cada uno contra su prójimo; ciudad contra ciudad, y reino contra reino.
3 Y el espíritu de Egipto se desvanecerá en medio de él, y destruiré su consejo; y preguntarán a sus imágenes, a sus hechiceros, a sus evocadores y a sus adivinos.



12.11.13

El Problema con el Argumento Basado en la Maldad

Mi argumento en contra de Dios era que el universo parecía ser tan cruel e injusto. Pero, ¿de qué manera recibí esta idea de justo e injusto? Un hombre no determina que una línea esté torcida a menos que tenga una idea de una línea recta. ¿Con qué cosa estaba comparando este universo cuando le llamaba injusto? Si la escena completa era mala y sin sentido desde la A a la Z, por así decirlo, ¿por qué yo, quien se suponía era parte de la escena, me encontraba en tal reacción violenta contra ella?

Un hombre se siente mojado cuando cae en el agua, porque el hombre no es un animal acuático; pero un pez no se sentiría mojado. Por supuesto que yo pudiera haber abandonado mi idea de justicia diciendo que no era más que una idea de mi propiedad privada. No obstante, si hacía eso, mi argumento en contra de Dios también se colapsa — ya que el argumento depende de decir que el mundo en verdad es injusto, no que simplemente no complace mis anhelos.

Por tanto, en el acto mismo de tratar de probar que Dios no existe — en otras palabras, que la realidad completa está sin sentido — me encontré forzado a asumir que una parte de la realidad — es decir, mi idea de la justicia — estaba llena de sentido.

En consecuencia, el ateísmo es demasiado simple. Si el universo completo está carente de significado, nunca encontraríamos que no tiene significado; tal como si no hubiese luz en el universo, y por tanto tampoco hubiesen criaturas con ojos, jamás sabríamos que estaba oscuro. La oscuridad sería una palabra sin sentido.

— C.S. Lewis, “Las Concepciones en Rivalidad a Dios,” Mero Cristianismo

4.10.13

Criticar a los demás, de más criticarse

Debe ser muy triste vivir de esa manera. Ellos sólo hablan de lo que los demás hacen mal, de que las cosas están mal. Aunque lo hagan en forma de burla, muy en el fondo les hierve su amargura hacia los otros. 


Conozco a personas que el sólo mencionar la palabra "Cristiano" ya les provoca una respuesta amarga. Así igual cosas otros quienes reaccionan igual pero hacia otros grupos: Republicanos, Demócratas, Calvinistas, Arminianos, Liberales, Conservadores, religiosos, ateos... No pueden tolerar su existencia, responden con una burla, una palabra que negativa, o una crítica poco pensada. 

No obstante, una cosa es responder, y la otra que sea de lo que más deciden hablar, aparte de aquello que más les gusta. Por ejemplo, si a la persona le gusta el cine, hablará mucho de cine; pero en segundo lugar, dedicará su tiempo, enfoque y energía hacia hablar sobre la postura asquerosa que desearía que fuese eliminada de la faz de la tierra. 

"Aquellos, esos que no soporto, ellos son la razón por la que el mundo está como está. Si viniera un remolino gigante y se los llevara a otra galaxia, en vez de el mundo ir de mal en peor, viviríamos en armonía y en tranquilidad. Los demás podemos estar en desacuerdo, pero aquel grupo maldito está desencajado de la realidad de cómo son las cosas. Por ende, deberían desintegrarse."

Tras todo esto, yace una cobardía espantosa: la cobardía de no hablar de su propia postura demasiado, por riesgo a que le entiendan demasiado y le vayan a criticar de forma objetiva. Mejor dejan su propia postura a nivel de rasgos generalizados (porque OBVIAMENTE tienen la razon), en vez de explicarla. Así, nadie los entiende, y si no se les entiende no se les puede cuestionar, ¿verdad?

El enfoque es en criticar al otro, porque es más fácil, es más divertido, hay que trabajar menos, les da más seguridad, los hace sentir como los héroes que luchan por la noble causa de liberar al mundo de las cucarachas humanas a quienes les cabe esa etiqueta de lo que no toleran. 

¿Y mientras tanto? Pasan días valiosos sin evaluar ni por un segundo sus defectos, las mejorías que pudieran hacer, criticar sus propias posturas para ver si de verdad son sólidas. No se vuelven personas más sabias, porque se revuelcan en la masa de sus críticas, y en ese lío no hay dirección hacia donde caminar, progresar. Son oftalmológos cuando detectan la impureza en el ojo ajeno, mientras de su propio ojo sale tremenda tabla 2"X 4", de calidad de construcción, pino de primera, sin lijar. 

Debe ser triste vivir así. 

"Sólo burlas y enojos saca el sabio que discute con un tonto."
Proverbios 29:9 (TLA)