21.2.07

Un Almuerzo de Tres Paradigmas, parte 2/2

Siguiendo con el relato empezado en el post anterior, contaba que luego de que el amigo presente había ofrecido varias razones por las que había tomado la decisión de ser ateo, entre ellas la falta de evidencia suficiente, mi hermano en la fe procedió a compartirle algunas evidencias que él consideraba irrefutables, pero que el ateo puso a un lado sin quedar muy impresionado.

En la raíz de todo esto, hay un problema fatal del método evidencialista, y es que nadie es absolutamente y consistentemente evidencialista; es decir, todo el mundo, absolutamente todos los seres pensantes, tienen algo de su comprensión que ha aceptado como verdadero sin evidencia alguna. Esta es la razón por la que defiendo y hago tanta insistencia en el método presuposicional: porque a fin de cuentas, todos los seres humanos razonamos a partir de presuposiciones.

Ilustro y explico usando el caso presentado hasta el momento. El amigo ateo presentó varias evidencias para supuestamente contradecir lo sobrenatural - para ser más específico, las ocurrencias sobrenaturales que la Cristiandad afirma. La realidad es que su presuposición es que lo sobrenatural no existe, a menos que pueda ser evidenciada por métodos naturales. Como esta es una presuposición, el ateo siente que no necesita ofrecer evidencias para probar que este es un método epistemológico (o sea, para evaluar la certeza) válido, sino que simplemente lo asume como válido.

Mi hermano Cristiano, al proceder de forma evidencialista, hizo exactamente lo mismo, pero desde el otro lado. El también presupone algo, y es la existencia de lo sobrenatural (en realidad - para ser completamente justo - él presupone mucho más que eso... pero no nos adelantemos). Ofreció evidencias que, dentro de esa cosmovisión, aportan muy buenas explicaciones para la creación; pero de nuevo, sólo tomando en cuenta la presuposición con que se partió.

Por tanto, la evidencia atea no encaja con el Cristiano, ni la evidencia Cristiana encaja con el ateo. Cada cual habla en un idioma que el otro simplemente no puede procesar. ¿Está todo perdido, entonces? ¡Claro que no!

Repetiré el asunto principal acá, y lo haré cuantas veces sea necesario, sin temor a sonar repetitivo. Si hay algo, una sola cosa, que usted recuerde de estos escritos, espero que sea esta frase: Todos los seres humanos razonamos a partir de presuposiciones, y no a partir de evidencias.

Cuando me tocó hablar, primero procedí a responder a algunas de las críticas del amigo ateo, pero no porque pensara que la evidencia era conclusiva ni retante. De nuevo, hacemos bien en siempre razonar presuposicionalmente. Es decir, en vez de preguntarnos si una evidencia es válida o no, deberíamos mejor preguntar: la presuposición que sostiene dicha evidencia, ¿es sólida, lógica, válida, consistente? Si la presuposición no es válida, la evidencia jamás lo será.

Empecé ofreciéndole mi crítica al método científico (que en realidad no es mía, sino que la recibí de Vincent Cheung, quien a su vez la recibió de Gordon Clark; yo sólo la suelo poner en mis propias palabras). Ultra-resumidamente, el método científico sufre de una falacia básica, y es la afirmación de lo consecuente ("si p, entonces q; q, por tanto p"; si quieren lo explico con más detalle en otra ocasión). El otro problema es el del razonamiento inductivo, tal como lo señaló Hume, un problema que la ciencia simplemente ha aceptado como inevitable, pero sin jamás ofrecer una solución sólida.

Con estos dos problemas señalados se neutraliza cualquier argumento evidencialista que el ateo pretenda presentar con intenciones de absolutizar. Hasta que el ateo no presente con evidencias la solución para estos dos problemas (ya que él afirma que sólo razona evidencialmente), deberemos hacerle notar que está presuponiendo la efectividad de su método de razonamiento, lo cual es sumamente problemático dentro de una cosmovisión que niega que siquiera una pieza de información deba aceptarse sin evidencias. No sólo presupone la efectividad, sino en base a esa presuposición asume que sus resultados también son válidos.

Una vez compartí este hecho, el campo quedó totalmente abierto para continuar la conversación presuposicionalmente.

En ese punto, le pregunté cómo él pensaba que el sistema lógico que usamos regularmente podía haber surgido. Si mal no recuerdo, me dijo que la lógica está basada en la observación del mundo material, y que básicamente los hombres naturalmente hemos acordado responder de esa manera... toda esta explicación razonada de forma inductiva y sin evidencias, por supuesto.

Luego de que dijo que la lógica parte de una cualidad inherente en la materia, yo le pregunté que, dentro de un mundo ateo, donde los hombres hemos evolucionado hasta tener diferentes colores de piel, textura de cabello, y hasta tono de voz, cómo él estaba seguro de que yo razonaba a partir del mismo sistema lógico que él. O sea, ¿cómo un ateo está seguro que lo que él afirma, para mí no es una negación, y vice versa? ¿No pude haber evolucionado así? Y aún si él busca evidencias de que hoy día razonamos a partir del mismo sistema lógico, ¿cómo sabe el ateo que mañana no será diferente? Fíjense que no estoy pidiendo evidencias empíricas, sino respuestas a algo que por lo que yo veo, no tiene solución.

En ese punto, él admitió que nunca había pensado en esto, pero que creía que tenía algo que ver con las propiedades universales de la materia. Le señalé que esa propuesta era arbitraria, ya que la comunalidad de la materia da pie para todo tipo de resultados, tanto similares como diferentes, y no sólo similares.

Ahí aproveché para "presionar la antítesis", es decir, mostrar cómo mi cosmovisión resuelve ese dilema. Después de todo, Dios creó a todos los hombres a partir de Sí, y por tanto necesariamente tienen que razonar sobre la misma base, El mismo. El es la primera causa no sólo de la materia, sino también de cualquier capacidad racional.

Le dije que esto no sólo era algo que yo sabía, sino que él también lo sabía. La razón por la que él lo sabía pero no lo reconocía también está contemplada en mi cosmovisión: "[...] suprimen la verdad con injusticia" (Rom 1:18). El amigo ateo reconoció que la situación como se divisaba sí era consistente con mi cosmovisión, y que no tenía una respuesta para lo que le planteaba.

Por supuesto, el asunto no está en tener o no tener una respuesta, sino provocar a la reflexión, con miras a que la persona llegue a pensar claramente. A pesar de que he expresado todo esto en términos muy racionales, no soy tan osado como para decir que cualquier hombre puede razonar hasta llegar a la revelación del Dios altísimo. Hasta el día de hoy continúo orando por esta persona para que el Espíritu le revele la verdad, tal como nos la ha revelado a cada uno de nosotros.

Gozo en Su reposo,

A&R

3 comments:

Anonymous said...

Hola de nuevo............quisiera que cheques esto: Dicen que encontraron la tumba de Jesús:

aquí

ATTE: JhOn

Alexander Rodríguez said...

Hola Jhon.

Espero en este mismo escrito haber ofrecido razones para descartar de plano noticias de ese tipo.

Increíble es que afirmen que han hecho pruebas de ADN, pero, ¿cómo hacen para compararlo con el ADN de Jesús el Cristo? O sea, ¿tenían de antemano alguna muestra de sangre de Cristo preservada por 2,000 años? ¿Cómo la consiguieron? ¿Dónde la tenían guardada? ¿Cómo es que sabían el ADN de Cristo por 2,000 años, pero sólo hoy lo han revelado?

Claro, los supuestos "científicos" y "racionalistas" no se hacen estas preguntas básicas. Sólo ven las siglas "ADN", y ya se lo creen.

A&R

Anonymous said...

Hola..

Gracias por tu respuesta....se ha dado mucho que por estas fechas saquen documentales parecidos ocn el afán de destruir la fé cristiana...ya tenemos el caso del "evangelio prohibido de Judas", el código Da Vinci etc. etc.....y creo que no será la última vez....no cabe duda mucha gente se lo tragará....El tiempo del fin está cerca

"de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos"(Mt. 24:24)"


Bendiciones

ATTE: JhOn