13.4.07

¿El "Super-Cuerpo" de Cristo? - Introducción

Acaban de pasar los tiempos de Pascua, en los que tradicionalmente hablamos mucho acerca de la resurrección de nuestro Señor (lo cual siempre aprecio y disfruto). Una de las fases de este relato que más me fascina es el período luego de la resurrección y antes de la ascensión, aquel período en el que la gente Le vio y Le tocó, e incluso algunos comieron con El. Por las palabras en 1 Cor 15:3-7, sabemos que este hecho fue un punto clave en la predicación de Pablo a esa iglesia.

Cuando se habla del tema en nuestras congregaciones, casi nunca falta la exposición sobre el "cuerpo glorificado" de Cristo, lo cual suele significar que el Cristo, siendo en forma de hombre y con cuerpo humano, padeció torturas, fue muerto y sepultado en Su carne; sin embargo al resucitar, lo hizo en un
"cuerpo glorificado", transformado, físicamente distinto al que tenía anteriormente, y manifestando capacidades superiores a cualquier otro ser humano, incluyendo a Sí mismo antes de la cruz. En efecto, dirían algunos, Cristo resucitó en un "super-cuerpo".

Sobre esta noción descansa la idea de que en un futuro nosotros también obtendremos "super-cuerpos". Algunos incluso han conjeturado que los "super-cuerpos" nos otorgarán la oportunidad de teletransportarnos en un pestañar desde un planeta hasta otro; por tanto, aunque la frase "super-cuerpo" suene sarcástico, no está lejos de lo que muchos creen.

En esta serie de escritos, intentaré examinar los argumentos típicos ofrecidos para sustentar tal noción, y demostrar que no es una idea producida por una correcta exégesis. Mi postura, la cual ofrezco como alternativa, la expongo de antemano: Cristo no fue transformado físicamente en Su resurrección, sino que resucitó en el mismo exacto cuerpo con que fue sepultado. Glorificado, sí; transmutado físicamente, jamás.

Muchos de mis hermanos marcarán su noción del "cuerpo glorificado" (o sea, el "super-cuerpo") como un punto de ortodoxia. A quienes pueda ofender lo que expongo, pido disculpas desde ya por molestar, pero no por afirmar lo Escrito. Reposo en el hecho de que mi examinación será basada en lo que todos sostenemos como base en común, las Sagradas e Inspiradas Escrituras. Descanso en que las piezas caerán donde tienen que caer.

Para los que desde ya empiezan a alarmarse por mi atrevimiento, quiero re-enfatizar un punto para que quede tremendamente claro: yo afirmo vehementemente que nuestro Señor el Cristo resucitó físicamente, y no que fue meramente una aparición docetista (valga la redundancia). No sólo esto, sino que estoy de acuerdo con señalar esto, la resurrección física del Cristo, como un punto de ortodoxia. Con mi postura, sólo voy más allá de la noción popular, afirmando la plena fisicalidad y continuidad del cuerpo del Cristo.

El cuerpo que fue sepultado fue el mismo cuerpo que resucitó. No hubo tranformación, transmutación, transfiguración, transmogrificación, ni siquiera hubo metamorfosis. No sólo no hubo, sino que tampoco era necesario, tanto desde los requisitos proféticos como los ontológicos.

No obstante, la carga evidencial de la fisicalidad de la resurrección del Cristo pesa mucho más sobre los hombros de los que afirman el "super-cuerpo". En otras palabras, son esos hermanos a quienes les toca demostrar por qué decir "era el mismo cuerpo, pero era radicalmente diferente" no es una contradicción. Una cosa es igual a otra, o es distinta; no puede ser igual y distinto a la vez.

Pero algunos cuestionarán, "¿y qué relevancia tiene todo este asunto, si ya como quiera pasó?". Pues, permítamme resumirlo con una pregunta: Si es cierto que la noción del "super-cuerpo" es meramente un asumido, un añadido basado en tradiciones, ¿no deberíamos olvidarnos de esa idea, sujetándonos fuertemente a lo escrito, y solamente a lo escrito (Sola Scriptura)? ¿Qué valor tienen las doctrinas añadidas y extra-Bíblicas? ¿Y qué tal las doctrinas basadas en doctrinas añadidas? Confío que con esto entienden mi punto.

Otros querrán decir, "para qué perder el tiempo con estos asuntos, si total, nunca sabremos la verdad, porque no estuvimos allí para constatarlo". A esos les diré "bienaventurados los que no vieron y creyeron" (Juan 20:29). Las Escrituras definitivamente contienen suficiente información para purificar nuestro entendimiento sobre las cosas de Dios. Si reducimos la relevancia de todas las doctrinas a menos que sean empíricamente evidenciables, corremos el riesgo de reducir el hecho mismo de que el Cristo haya resucitado (siendo que no es empíricamente evidenciable para alguno hoy día), cosa insólita para un seguidor de Jesús.

Que el Dios Altísimo nos ayude a sujetar nuestras consciencias a Su Palabra, y sea Dios hallado veraz aunque todo hombre termine siendo hallado mentiroso.

Semper Reformanda, con el Gozo en Su reposo,

A&R

6 comments:

Monja Guerrillera said...

Espero Mano.
Con el permiso del pastor Vicente, claro. Y también con el permiso de él, estoy poniendo unos articulos pequeñitos sobre el rapto LLa

;)

vivi said...

Hola Alexander

Por recomendación de la monjita llegué hasta aquí.Un gusto conocerte.

Si Adan, (antes del gran error), se hubiere caído de cabeza desde una montaña
¿Se habría matado?

Si el cuerpo no es vulnerable ante una caída, ¿Cómo haría para no llegar al piso y reventarse la cabeza? Rebotaría?

Al "Postrer Adan" ¿lo podrían haber matado nuevamente si lo descubrían resucitado?

¿Por que el entorno del Señor no pudo reconocerlo despues de su resurrección?

Mis preguntas locas
Saludes

Manlio Hector said...

La sola introducción de éste tema genera mucha expectativa,ojalá que pronto nos compartas el siguiente escrito al respecto.
saludos y bendiciones amado Alex.

Alexander Rodríguez said...

A todos, no he seguido porque estoy en una jornada intensa de trabajo (alrededor de 16 horas al día) durante unas dos semanas. Obviamente, temas como este merecen mucho más cuidado del que puedo otorgarle en estos momentos.

Quizás no debí introducir en este tiempo, pero de que sigo, sigo... suscríbanse por el RSS, y ya está...

Gabba, ya veo que estamos un poco en la misma onda, desde ángulos distintos, claro está. Allí te he dejado unos comentarios ya.

Vivi, gusto y honor de conocerte.

La mayoría de tus preguntas me parecen basadas en hipótesis, que aunque me parecía bien formularlas antes, ahora pienso que es una pérdida de mi tiempo... y esto te lo digo respetuosamente, pero para que quizás también consideres si lo es.

La última pregunta, sin embargo, sí tendrá alguna relevancia en uno de los argumentos que examinaré.

Manlio, pronto estaré más tranquilo. Espero me compartas tus retos y críticas por igual.

Gracias, en reposo,

A&R

vivi said...

Si una hipótesis es la base de una investigación, entonces si:
mis preguntas están basadas en hipótesis.

Lo que vos planteás ¿Es un dogma?
(No se si empleo bien el término)

Un cuerpo mortal
¿se vuelve inmortal sin que nada cambie?

¿Que es "RSS"?

Siga reposando no mas
que lo esperamos.

Fraternalmente

Alexander Rodríguez said...

Vivi,

No sé si habrás leído algo más de lo que he estado escribiendo, pero deberás saber que soy presuposicional en cuanto a la investigación; es decir, no estoy de acuerdo con que la hipótesis es la base de la investigación, sino que la base son las presuposiciones y asumidos con que empezamos de antemano.

Son esas presuposiciones las que habrá que someter de antemano al análisis, especialmente considerando si tienen coherencia lógica con referencia a sí mismas.

Por eso, añadir más componentes a los asumidos de los que se parte - en vez de reducirlos lo más que se pueda - es un ejercicio en futilidad.

Si con "lo que vos planteás" te refieres a lo que expongo acá, realmente mi intención es concentrarme en negar una afirmación, no en sustentar mi postura necesariamente; pero la realidad del caso es que si pruebo que la postura popular está infundada, y a la vez continuamos afirmando la fisicalidad de la resurrección, la postura que propongo quedará necesariamente como única opción viable.

"Un cuerpo mortal ¿se vuelve inmortal sin que nada cambie?

Disculpa si mi respuesta resulta un poco complicada... En esta pregunta, tú asumes que el cuerpo de Cristo siempre fue mortal. ¿Cómo se puede demostrar tal cosa, si en la única instancia en que murió, volvió a la vida?

Pienso que el hecho de que haya resucitado demuestra que siempre hubo inmortalidad en El (1 Tim 6:16). La definición de "inmortal" sería "cualidad del que no muere". La definición de "muere" es "el acto de perder la vida permanentemente". Cristo obviamente no la perdió permanentemente; por tanto, no se puede decir que era mortal.

Este tema sería paralelo al pecado, ya que "la paga del pecado es la muerte". Decir que Cristo fue mortal aunque nunca murió (permanentemente, es decir) es paralelo a decir que Cristo fue pecador aunque nunca pecó, lo cual no tendría sentido tampoco.

Te aclaro, no niego la muerte biológica de Cristo en la cruz. Lo que sí afirmo es que Cristo en Su divinidad siempre poseyó la capacidad de "resucitarse" (Rom 4:24, por ej.), y por tanto, no es enteramente correcto decir que era "mortal".

"¿Que es "RSS"?"

Información acá en inglés. Si no entiendes inglés, por favor me dices.

Y sí, sigo en reposo. :)

A&R