2.3.07

La Autenticidad: Un Verdadero Dilema

En estos tiempos en que se hace cada vez más fácil transmitir nuestros pensamientos a cientos de miles con sólo apretar un botón, en que nos podemos esconder tras una cortina de humo binario para que no nos escrutinicen, estoy convencido de que la autenticidad es un valor que será cada vez más difícil de encontrar.


Cuando hablo de autenticidad, me refiero a la correspondencia entre, por un lado, toda la información que comunicamos sobre nosotros mismos, y por el otro, todas las formas en que vivimos nuestra vida. Por supuesto, siendo seres falibles y todo lo demás, no podemos jamás esperar que esta correspondencia sea completamente perfecta. No obstante, dentro de lo que consideraríamos la norma, naturalmente esperamos que una persona se comporte según sus expresadas nociones éticas.

El caso Ted Haggard de finales del 2006 - en la que siendo un predicador quien hablaba fuerte contra los homosexuales, se le probó que él mismo estaba metido en esa vida - nos despertó a la realidad de que los mensajes dobles y contradictorios aún se pueden hallar dentro de nuestra propia casa. Estos escándalos no sólo ocurren también en nuestros días, sino que - sin ánimo de sonar como un vidente - pienso que se hallarán cada vez más frecuentemente en el futuro.

Mucho se ha hablado sobre la película "An Inconvenient Truth" ("Una Verdad Inconveniente"), ganadora incluso del Oscar al Mejor Documental del Año 2006, lidereada por el ex-vicepresidente de los EEUU, Al Gore. La película nos pretende infundir el terror catastrófico de lo que pudieran ser las consecuencias del calentamiento global. Los defensores de la película dicen que esperan que la película provoque reflexión hacia lo que a cada persona le toca hacer para la conservación ambiental. Con "cada persona", se refieren a ti y a mí, en nuestras casas, nuestros vehículos, cada uno de nosotros podemos y debemos hacer una diferencia . . .

. . . excepto Al Gore, por supuesto. Muchas fuentes (siendo esta la principal) ya ha difundido las escandalosas realidades del consumo personal de energía por parte del ex-vice. Según la Tennessee Center for Policy Research, mientras que el hogar promedio en los EEUU consume 10,656 kilvatios/hora por año, la mansión de Gore se devoró cerca de 221,000 kvh sólo durante el 2006, año mismo en que el documental se hallaba en producción. En el mes de agosto del año pasado, Gore arrasó con 22,619 kvh, más de lo que una casa promedio consume en un año completo. Y ni entremos en detalles sobre su jet privado, que quema combustible y lanza gases al aire, sólo para que el magnate activista viaje cómodamente. Quizás sea fácil convencerme momentáneamente con una película ganadora del Oscar, pero la forma en que caminas me vale más que tu estatuilla, Mr. Gore.

Este tipo de desconexiones no sólo sucede a nivel personal, sino también en la esfera corporativa. También a finales del año corrió un video viral patrocinado por la marca Dove - hermoso, la verdad - que nos hacía reflexionar sobre el valor de la belleza física real, y cómo sufre transmutaciones y disfraces por la máquina publicitaria. Las mujeres no son máquinas que deban ser manipuladas, no. Son bellas. Aquí el video:



La marca Dove pertenece a la corporación Unilever, la misma que produce la marca Axe*. Por si usted no las ha visto, en las campañas de Axe las mujeres cumplen con la función de ser objetos sexuales quienes se pueden manipular fácilmente con que el hombre se rocíe un spray sobre el cuerpo. Permítame también colocar un ejemplo por medio de un enlace, pero no me diga que no le advertí, véalo a su propia discreción: ejemplo.

Dos mensajes contradictorios por la misma corporación. ¿Qué es la mujer para Unilever? ¿Una persona hermosa cuya belleza debe ser preservada a toda costa, o una máquina programable para rendir su cuerpo ante meros efluvios fragantes embotellados? Si bien es cierto que una corporación no es lo mismo que un individuo, ¿no es cierto que los individuos que encabezan una corporación deben actuar según ciertos valores éticos? Con este cruce de mensajes, no nos queda claro cuáles pudieran ser esos valores . . . ¿O quizás la inconsistencia sea un valor?

Personalmente creo que uno de los factores que está actualmente facilitando esta dualidad es la posibilidad, otorgada por la tecnología disponible, de presentar nuestras ideas bajo un avatar, pseudónimo, identidad falsa. Un artículo reciente por la New York Times revela que los factores naturales de la comunicación en línea son una perfecta receta para provocar que una persona actúe de forma diferente a la que acostumbra. Una porción traducida:
"John Suler, un psicólogo de la universidad de Rider en Lawrenceville, N.J., sugirió que varios factores psicológicos conllevan a la desinhibición en línea: la anonimidad de un pseudónimo en la Web; la invisibilidad ante otros; la brecha de tiempo entre el momento en que se envía un mensaje por correo electrónico y cuando se recibe una respuesta; el sentimiento exagerado de sí mismo cuando uno se encuentra sólo; y la carencia de una figura autoritaria. El Dr. Suler nota que la desinhibición puede ser benigna - cuando una persona tímida se siente libre de abrirse en línea - o tóxica, como en flaming [que es como se denomina en inglés al acto de insultar o denigrar a otra persona repetidas veces y sin reparo]."
La frase que más me llamó la atención de esta porción es "la carencia de una figura autoritaria". Mmmmm, me suena mucho a "¿Con que Dios ha dicho . . . ? . . . Ciertamente no morirán."

Para el Cristiano, las posibilidades de esconderse tras un avatar o un nick no debería representar ninguna nueva posibilidad para traicionar nuestros valores, ya que nuestra figura autoritaria invariablemente permanece bajo cualquier circunstancia. Creo que esta es la esencia del temor de Dios, una consciencia de que El espera de nosotros correspondencia y consistencia entre lo que hablamos y lo que hacemos, y de que esto es muy, muy serio para El.

El Salmo 7 nos muestra una imagen de alguien quien entiende esta seriedad, y la asume hasta su máxima extensión lógica:

"Oh Señor, Dios mío, si yo he hecho esto, Si hay en mis manos injusticia, si he pagado con el mal al que estaba en paz conmigo, o he despojado al que sin causa era mi adversario, que el enemigo me persiga y me alcance; Que pisotee en tierra mi vida Y eche en el polvo mi gloria." (Salmo 7:3-5; NBLH)

Este es una expresión cruda y honesta, pero por supuesto incompleta, ya que desconoce la gracia de Dios en el Cristo (leer el Salmo 7 hasta el final para observar el ruego y la súplica por misericordia). El Apóstol Pablo es uno de los que ofrece un retrato similar, pero dando por sentado la gracia sobre su propia vida:

"Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y Su gracia para conmigo no resultó vana." (1 Cor 15:9-10; NBLH)

Permítanme parafrasear la porción relevante al presente tema: "Por lo que he hecho, no soy digno de ser lo que soy . . . pero por gracia, lo soy."

Una vida Cristiana auténtica no finge perfección. De hecho, finge absolutamente nada . . . ese es el punto. No tenemos temor de exponer al aire libre que somos falibles, depravados y débiles. Sin embargo, muchas veces me pregunto si en la medida en que exponemos nuestra debilidad, pasada y presente, decrece nuestro derecho para hacer grandes proclamaciones morales. Aún no estoy seguro, pero quizás de esto se trata la gracia, después de todo.

No es por sonar confuso, pero esto lamentablemente me devuelve al punto cero. Perdónenme, pero para mí, este es el dilema más grande en todo este asunto...

¿Cómo podemos esforzarnos por ser auténticos, y a la vez admitir que precisamente por no serlo es que se manifiesta la gracia de Dios?

¿En qué punto reconciliamos lo que el hijo de Dios "debe" hacer, y lo que en realidad termina haciendo?

Y cuando no hay tal reconciliación, ¿significa algo? ¿Algo, en absoluto?

¿O es que los hijos de Dios recibimos la tarjetita de "salga de la cárcel gratis" como parte de nuestras bendiciones, para que cuando nos hallen con las manos en la masa podamos levantarla con elegancia, y olvidarnos del resto?

Totalmente abierto a sus pensamientos,

A&R


*La información sobre el caso de Unilever via el blog a clear eye.

4 comments:

caro said...

Alex,
Justo cuando "nos esforzamos en ser..." es que distorsionamos, añadimos maquillaje a lo que somos.

El ciberespacio tiene sus peculiaridades y ciertamente propicia relaciones personales también con sus peculiaridades. Con decirte que abrió una nueva rama de la sociología, nomás dedicada a lo que ocurre en internet (¿?).

Pero como en muchos otros ámbitos, nos sentiremos atraídos por los demás que comparte algo de lo que ya somos, por esa identificación que siempre vivimos cuando nos relacionamos con los demás.

Saludos

Manlio Hector said...

Recuerdo cuando mi hermano inconverso me replicaba:" Tú no tienes ningúna autoridad moral para decirme que hago mal,mira como eras y lo que hacias" refiriendose a mi vida pasada cada vez que le hablaba de su necesidad de un Salvador.Jesús.
Como entonces Conciliar y reconciliar la obra hecha en la cruz por mí ?..
Aprendí a amarlo aún más porque eso es lo que tengo que hacer conforme a la voluntad del que me Salvó.
Pero la redención ganada en la crúz sigue teniendo la misma efectividad de ayer,y los que hemos creído no seremos avergonzados.
La Gracia de Dios me hace vivir confiado en que El no me lleva la cuenta de mis transgreciones,pero también me sustenta para " Enseñar a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a tí" y aún mi oración diaria es:"Librame de homicidios,oh Dios,Dios de mi salvación; Cantará mi lengua tu Justicía".
Fraternalmente
Lazaro de Betania-Manlio Hector.

Alexander Rodríguez said...

Caro,

Interesante aquello de la "sociologia virtal", si asi puedo llamarle.

Claro que cuando uo busca relacionarse con otros, suele ser mas "sincero", pero aun asi otros aprovechan para portar una fachada. Todo está en lo que uno verdaderamente busque lograr, creo yo.

A&R

Alexander Rodríguez said...

Gracias por tu perspectiva, Manlio Hector. Definitivamente, creo como tú que es allí donde se halla el punto de equilibrio en medio de este "dilema": en las cosas espirituales, amor, paz, gozo, gracia.

Todos sean sobre ti,

A&R