2.11.06

Preguntas: ¿Libertad Absoluta y Búsqueda de Felicidad?

Acabo de ver y escuchar dos interesantísimas charlas acerca del mismo tema, la búsqueda de la felicidad. Las charlas fueron expuestas durante la conferencia TED (tecnología, entretenimiento y diseño) del año pasado.

Me refiero a las charlas expuestas por Dan Gilbert, profesor de psicología en Harvard (charla en inglés: audio y video), y Barry Schwartz, profesor de sociología en Swarthmore (charla en inglés: audio y video).

Dan GilbertBarry Schwartz
izq a der: Gilbert, Schwartz

Ambos charlistas compartieron la misma conclusión, basado en sus observaciones y experiencias, y es esta: la felicidad es el resultado de la adaptación a situaciones limitadas. En otras palabras, mientras más opciones para elegir tenga el hombre, más posibilidades existirán para que se desilusione.

También mencionaron que la multiplicidad de opciones sólo incrementa las expectativas, muchas veces hasta un nivel imposible de llenar.

Por ejemplo, si me brindas una taza de café, es probable que me la beba y quede conforme. Sin embargo, si antes de servirme me preguntas "¿quieres café con crema, negro, espresso, mocca, cappuccino, o algún otro?", mi mente se preocupará de elegir la mejor opción de todas, lo cual me causará esperar lo mejor. También, cuando termine mi taza y quede insatisfecho (por no ser la mejor taza de café), estaré sólo pensando en las opciones que no elegí.

Usualmente no me impresionan demasiado los experimentos científicos, ya que muchos están basados en las agendas de los investigadores y las falacias. Sin embargo, esta observación me parece muy certera, basado en mi propia experiencia de vida - lo cual tampoco es una base sólida, lo sé, y por tanto me negaré a tomar esto como una verdad absoluta.

Sin embargo, este tema me hizo pensar en varios asuntos relacionados, en alguna manera, a la fe:

a) "Bienaventurados los pobres" . . . ¿será porque tienen las opciones más limitadas, y por tanto encuentran su felicidad más fácilmente?

b) Cuanto más miro lo espiritual, menos miro lo material y perceptible, y por tanto mis opciones son menos aparentes. ¿Será una de las razones por la que soy más feliz?

c) ¿Será por esto que el hombre quien busca su total autonomía jamás la halla?

d) ¿Será por esto que los hombres quienes afirman haber hallado su total autonomía siempre necesitan justificarla haciendo referencia en los que tienen menos opciones, contradiciendo así el concepto mismo de la autonomía (él o ella misma como única y absoluta referencia)?

e) ¿Será por esto que la persona quien se conforma con menos aparenta ser más feliz y estable que una persona con mucho pero siempre insatisfecha?


A&R

21 comments:

veldugo01 said...

papa!!! que tu cree? e que hay que ir a la Palabra, antes que estos tipos llegaran a estas conclusiones ya Cristo lo habia dicho!!!! pero es que leemos la Biblia como las vacas de McDonalds (que segun un mail que recibi hace tiempo no tienen cerebro, me sorprendio porque no sabia que la carne de ahi era de verdad), y tenemos que BORRARNOS EL CHIP y leerla de nuevo con un mejor entendimiento.
Muy bueno!!!
Pregunta:
¿como te da el tiempo man?

Anonymous said...

En algunas cosas difiero Alex.
¿No es la fe el ejercicio de ver otras opciones que no las hay a simple vista? ¿no será que el limitado/pobre es dichoso porque en ese ejercicio de fe (que implica mirar opciones que no son visibles), es testigo de la Gloria de Dios?
(el rico no necesita "más opciones" porque cree tenerlas todas). No creo que una persona que vuelque todas sus fuerzas vitales para la sobrevivencia sea propiamente "feliz"; aceptarlo sería justificar nuestra inmovilidad para cambiar la situación de millones de personas. Lo he oido literalemente: ¡Deja a los pobres así, ¡son tan felices!.

En ocasiones, creo que el ideal simplista de "felicidad" es de lo más peligroso dada la complejidad que implica hablar de la realización humana. ¿Y qué mejor fuente que la Escritura si de realización humana se trata?

Saludos.

Alexander Rodríguez said...

Carolina, tu comentario es acertado y sabio. En realidad no difieres tanto de mi, porque yo solo preguntaba aca. :)

Definitivamente existe esa posbilidad de usar esto como justificacion para ignorar la justicia. Me paso por la cabeza y no lo mencione, gracias a ti por hacerlo.

Otro acierto de tu parte es que mencionas la subjetividad del concepto de "felicidad". Creo que a fin de cuentas, estos estudiosos se refieren a la felicidad hedónica, lo cual sabemos no tiene mucho mérito en los ojos de Dios.

Paz,

A&R

Gaby said...

Cierto.
Igual pienso en esa sola taza de café.
Imagino la taza de café a miles de kilómetros y sólo tengo esa taza de café.

No tengo muchas alternativas para llegar a esa taza de café.
Es más, no tengo ninguna.
Sólo sé que está allá la taza de café y yo aquí. Y que mientras no halle una forma de romper esa distancia, sólo mé queda la fe de que esa lejanía entre mi única taza de café (mi único Isaac) y yo algún día desaparecerá.

Esa falta de alternativas -mocca, capuccino, crema, azúcar, sin azúcar, etc-- para mí no es un impedimento a elegir, yo elegiría de inmediato, sin dudar.

La carencia de caminos opcionales a veces me enoja y otras veces me entristece, y otras veces me aplana directamente hasta llegar al Hospital, y oir que la enfermera dice: Doctor, hay una chica que necesita clonazepán, fírmeme la prescripción por favor.

Y me regreso a casa con la felicidad química de los "normales". Y la única taza de café me sigue lejos.

Alexander Rodríguez said...

Gabba, creo que entendí tu contextualización. :)

Lo único que no entendí fue "Esa falta de alternativas -mocca, capuccino, crema, azúcar, sin azúcar, etc-- para mí no es un impedimento a elegir, yo elegiría de inmediato, sin dudar."

Quizás si entendiera eso, comprendería un poco mejor por qué es que terminas así, bendecida.

A&R


P.D.: Mi taza de café (con la piel color capuccino, por cierto) también está muy lejos en estos momentos. Anoche me llamó porque estaba cenando con Fausto y su esposa, sólo para darme envidia, esos traviesos.

Anonymous said...

Seguí pensando en esto...

:)

La felicidad no puede explicarse en cuanto a la cantidad de opciones, sino la manera en que las enfrentamos, la mirada que les damos (sean cuantas sean).

La trampota está en la embriaguez que tomamos de algunas de éstas, que son vanales, escapes efímeros, que no resuelven lo profundo y la mayoría de las veces nos alejan de la misma felicidad. O si son pocas opciones, qué tan felices seremos estará en la manera que resolvamos la lejanía de nuestras únicas opciones trascendentes.

En cuestiones de "felicidad" opto por la sospecha de las explicaciones tanto bioquímicas como sociólogicas.
Si no es así, porfavor avísenme para seguir comiendo chocolate.

Alexander Rodríguez said...

Carolina, me encuentro emocionante que estés pensando en esto, y a la vez ayudándome en mi pensar. Voy a interactuar con cada una de tus ideas:

La felicidad no puede explicarse en cuanto a la cantidad de opciones, sino la manera en que las enfrentamos, la mirada que les damos (sean cuantas sean).

Bueno sí, creo que es cierto que la felicidad no es automáticamente generada por la cantidad de opciones, esa no es la idea. Lo que me atrae a mí es como la felicidad "emerge" o se resalta dependiendo del contexto.

O sea, yo afirmo que los que estamos en Cristo somos bendecidos, felices, y estamos en paz, espiritual y eternamente hablando*. Pero el problema está en que en el plano material, puedo ser cegado a esa realidad, y el lujo de tener múltiples opciones, en mi experiencia, me ciega de esas realidades.

La trampota está en la embriaguez que tomamos de algunas de éstas, que son vanales, escapes efímeros, que no resuelven lo profundo y la mayoría de las veces nos alejan de la misma felicidad.

Claro Caro, estás dando en el problema de la persecución de la felicidad hedónica. Si buscas satisfacción como meta primaria, estás en un círculo vicioso: si consigues satisfacción , sufres porque necesitas más o porque sabes que tarde o temprano se acaba.

O si son pocas opciones, qué tan felices seremos estará en la manera que resolvamos la lejanía de nuestras únicas opciones trascendentes.

Exacto, creo que a esto me refería arriba.

En cuestiones de "felicidad" opto por la sospecha de las explicaciones tanto bioquímicas como sociólogicas.
Si no es así, porfavor avísenme para seguir comiendo chocolate.


Pero no nos concentremos en la felicidad temporal, aunque los profesores charlistas se hayan enfocado en eso. Haz leído el artículo de mi hermano el Perro? LINK.

A&R

Gaby said...

Alex:
Me referia a esto que tomé de tu articulo:

"Sin embargo, si antes de servirme me preguntas "¿quieres café con crema, negro, espresso, mocca, cappuccino, o algún otro?", mi mente se preocupará de elegir la mejor opción de todas, lo cual me causará esperar lo mejor. También, cuando termine mi taza y quede insatisfecho (por no ser la mejor taza de café), estaré sólo pensando en las opciones que no elegí."

Yo necesito ESA taza de café, y ninguna alternativa para que me la "sirvan". Yo sé cuál elegí.

El artículo y la intención que le das se etiende perfectamente, mi amigo mano.
No me centro en la felicidad temporal, porque si no, ´ni llegaba a los 37...

Fausto tiene esa "cosita" de travieso, jajaja. Ya te regresará tu preciosa taza...

A Caro: que espantosamente rico el chocolate. No seas asesina. hoy no comí ni medio gramo, tengo que rebajar nueve kilos. Apartaaaaaa Satanásssssssssss, reprendo al demonio Chocolateeeeeeee.
:)

Gaby said...

No amigos, no baso la felicidad en poder estar tranquila con mi esposo, como si fuera esa la felicidad trascendente propuesta por la "vida abundante". Pero la incluye. Y yo vivo aquí ahora. (ya sé lo de estar sentada en el trono celestial) Pero no puedo vivir en ese autoinmolación cotidiana en pos de una vida "inmaterial" y etérea. Quizás no me explico, pero no hace falta.

un abrazo

Gaby said...

Leo el link que pusiste sobre el artículo del perro. De acuerdo estoy, pero lo hallo demasiado convencional, no pone ningun resquicio para pensar un poquito más profundo. Ya es como haber leido ese articulo muchas veces en muchas sitios. O como todo lo que hay para oir sobre la "felicidad" desde los púlpitos de cada día.
Falta sal.
Sorry. Habemus complicatum monjis

Alexander Rodríguez said...

Gabba, mana mia, no te me adelantes!!!

Sólo ponía la referencia al artículo del Perro para equilibrar nuestra noción de "felicidad". La conversación estaba 100% en lo hedónico, tal y como fue expuesto en ambas charlas. Sólo quise traerlo más hacia lo atemporal, pero no necesariamente como lo pones, hacia lo "etéreo", sea lo que eso signifique.

Estoy de acuerdo con que la felicidad sensorial, temporal, sí tiene lugar en nuestra búsqueda actual. "Delicias a tu diestra" decía el Salmista.

Cuando dices "estoy aquí y ahora", siento, temiendo equivocarme, que te refieres a algún sistema dualista espiritual/material, donde estas dos esferas están paralelas una a la otra. Cuando te mueres, simplemente pasas de una a otra. Yo antes pensaba así, ahora no.

En mis escritos pasados sobre la eternidad (los cuales realmente no desarrollé hasta donde debía) exploré la idea de la eternidad de Dios como omnitemporalidad - y no como un espacio largo de tiempo paralelo al nuestro - y cómo eso debía irrumpir en nuestras vidas "aquí y ahora". En esencia, la vida eterna no "empieza" cuando te mueres, porque lo eterno no tiene principio.

Entendiendo esto, lo espiritual no es un plano paralelo al nuestro, sino muy correspondiente. La cuestión no es autoinmolar nuestras realidades cotidianas en favor de otra cosa, de ese universo paralelo; creo que Dios causa la convergencia perfecta de estos planos, al llamarnos "templo", "esposa", "Cristo vive en mí", etc.. La convergencia se da junto con todos los deseos y anhelos, sumándoles nuestros ideales y presupuestos, haciéndolos uno en Cristo Jesús.

Sigamos hablando, yo sigo escuchando. En reposo,

A&R

Anonymous said...

Alex, igual leí el artículo.

Insisto: este tema es tan complejo como peligroso en su tendencia a simplificarse.

El reino es "en todo gozo, justicia y paz en el Espíritu Santo". Qué perfecta curita para tapar la boca y no seguir hablando del tema. Igual con eso de cifr."buscar el reino y lo demás vendrá por añadidura"

Sin embargo la complejidad de cada persona, de la naturaleza humana abre siempre nuevos, peculiares caminos para alcanzar ese estado de realización. Y aunado a la complejidad del sentido o propósito que hay en cada detalle de lo vivido.

Pienso e Jacob que ya redimido como Israel, selló con un clamor la "amargura de su alma". Y con todo que tuvo un cambio de nombre, con todo y que fue bendecido tras su encontrón con Dios, con todo eso, tuvo que esperar largos años hasta ver a su hijo José para hallar descanso y morir en la condición profética que murió. Ya Jesús es nuestra redención, ya tenemos esa identificación con Israel redimido, cambiado de nombre. Pero hay todavía José´s en nuestra vida que están lejos y habrá un montón de descenlaces para dar testimonio de cómo Dios obra y nos permite colaborar en ese alcance de nuestro "destino".

Igual traigo metida la cuestión del tiempo. Vivir en Cristo es cuestión de relacionarnos con el tiempo y confrontar el plano infinito con el de la eternidad a través de Jesús, de La Palabra que es eterna y a la vez viva y plausible en el plano humanamente finito. Por lo que alcanzo a leer, creo que nuestra felicidad está en esa búsqueda-espera del sentido EN un plano finito (aquí, ahora, delimitado por nuestra muerte) desde el plano eterno. Muchas cosas no podremos entender, me queda claro. Pero en esa búsqueda de sentido el Señor se da a conocer y ahí es donde hallamos plenitud. En Su rostro dado a conocer, brillando en el nuestro.

Volviendo al caso de Jacob-José... por cuanto José es figura de Jesús, Jacob en realidad lo que vivió fue un proceso de mayor conocimiento de Dios a través de esa espera de su hijo. En la espera de "su deseo" completó el deseo de alguien más alto, que testifica hasta el día de hoy sobre la obra de Jesús.

Miro tejidas todas las historias individuales en una mayor, de la que su sentido sólo podremos comprender totalmente en Su Presencia cuando conoceremos como fuimos conocidos. La "felicidad" del plano eterno salpica el hoy, se deja ver pero no en su totalidad, y por esa salvedad también están presente la carencia, los pesares,la tribulación, lo que "falta", lo que "todavía" no llega.

En otras palabras: la felicidad puede estar resuelta a grandes rasgos en "el reino". Pero en el plano individual siempre habrá interrogantes que de manera personal se tengan que plantear, responder. Es camino que al estilo Machado, "se hace al andar".

Así que en esa espera, disfruto de compartir su compañía y quiero creer que cada vez más próximo está el día de compartir que tomamos ESA taza de café.
Bendiciones

Alexander Rodríguez said...

Mira, Carolina . . . antes de seguir quiero decirte que lo que menos pretendo hacer es ayudar a apagar el fuego de tu devoción...

He de decirte que he abandonado el "ya, pero aún no" como un parche inventado por teólogos quienes no pudieron ser honestos en reconciliar errores históricos con Palabra eterna. Por supuesto, es mi opinión y observación, y no pretendo convencer a nadie más.

Lo he abandonado a favor de un "ya" textual, contextual, trascendental y presuposicional, un "ya" que no necesita ser validado empíricamente, pues reconoce que el empiricismo está por debajo de la revelación. No es por nada que los ateos argumentan empíricamente; los creyentes argumentamos SIEMPRE por revelación (y por cierto, me refiero a revelación escritural, no creas que me voy por la borda para hablar de revelación individual, como si yo fuera un gran profeta como aquellos).

Cuando dices, "de La Palabra que es eterna y a la vez viva y plausible en el plano humanamente finito" presupones ese dualismo del cual te hablaba. Entiendo que corresponde directamente con el "ya pero aún no", pero como dije antes, lo rechazo completamente. Observo y sostengo que la "Nueva Creación" es igual al "ministerio de la reconciliación", lo cual reúne en Cristo "tanto lo que está en el cielo como en la tierra", lo hace todo uno en la persona del creyente.

¿Que si tenemos preguntas? Por supuesto, cómo negarlo. Sin embargo, mis preguntas no son del orden "me conozco como soy conocido?", porque de eso ya tengo completa y plena aseguranza ya, hoy día. A eso se refiere el "ya" contextual.

Lo que me hace feliz, lo que "secó todas mis lágrimas" (contextualmente hablando) es que "libró mi alma de la muerte" (Salmo 116:6-9). Esta es base y presuposición de toda mi devoción y mis vivencias. Todos los demás asuntos los veo, los analizo, y los valido a través de eso.

Perdóname si esto te parece excesivamente simplista... pero no creo que haya por qué. Si lo espiritual es fundamento de lo material y empírico, y más aún, si es cierto que estos dos planos se vuelven UNO en la "Nueva Creación", entonces el insistir en lo espiritual no desmerita lo material, en lo absoluto. Cuesta trabajo comprender por qué, porque estamos programados a buscar validación empírica de los propuestos espirituales, como ya dije. E insisto, esto es un error.

Perdona si cambié de "tono", en verdad no estoy molesto... sólo apasionado, porque el tema está llegando a la fábrica misma de mi devoción. Sigamos hablando, yo sigo escuchando.

Un abrazo,

A&R

Anonymous said...

Mi hermano, en este espacio y diálogo lo último que pasará en mí es que se apague el fuego de la devoción, antes ocurre todo lo contrario. Me parece que estoy siendo jeringosa, no es mi intención. Entre las muchas formas en que expreso mi afecto es en este tipo de diálogo. Para mí es "de amigos" y será un placer.

En realidad no estoy en desacuerdo con lo que escribes. Creo que YA somos lo que leemos en Efesios por la obra de Jesús en la cruz, su muerte y ascención. La obra YA está culminada, YA completa. La nueva creación no requiere "completarse".
El sin embargo: Hacer distinción entre lo que Dios dice y lo que vemos no es perspectiva dualista. Es precisamente reconocer que sólo através de la fe (relacionada con una búsqueda de Dios, una espera activa EN Su Palabra y promesas) podemos reconocer y establecer el reino aqui y ahora o traer el cielo a la tierra, -si se vale expresarlo de acuerdo a la forma de orar en el Padre Nuestro-.

En esa fe tenemos movilidad. En esa movilidad y por la gracia de DIos que YA nos dio, se hace visible (empìrico) lo que no es visible (aunque sí real, lo que es eterno). Entonces el que está enfermo (que Dios llama sano) puede ir al médico y obtener un diagóstico favorable. El cautivo sale de sus prisiones y anda en libertad...etcéteras de Isaías 61. Pero nada hay escrito sobre el "tiempo" en que debe durar entre el lapso de creer la realidad espiritual a verlo en el plano inmediato. En ese lapso no veo pecado en reconocer insatisfacciones, en sentirse inconformes. Todo lo contrario; es necesario pegar el brinco y aferrarnos devocionalmente a lo que en la Escritura esta revelado para hacer visible aquello, aqui en la tierra. Y aclaro, creo que la felicidad no está en el punto de llegada sino a lo largo de ese proceso que le encontramos luces de sentido.

El cómo, el camino personal es el que no creo que esté definido con claridad ni recetado en ninguna parte en lineamientos particulares.

Alexander Rodríguez said...

Mi hermana, al leerte me has hecho brincar de alegría varias veces... extraigo los específicos:

El sin embargo: Hacer distinción entre lo que Dios dice y lo que vemos no es perspectiva dualista. Es precisamente reconocer que sólo através de la fe (relacionada con una búsqueda de Dios, una espera activa EN Su Palabra y promesas) podemos reconocer y establecer el reino aqui y ahora o traer el cielo a la tierra, -si se vale expresarlo de acuerdo a la forma de orar en el Padre Nuestro-.

Excelente, tú lo has dicho... ¿Cuáles son las acciones que mencionas? "Reconocer" y "establecer". La primera tiene que ver con "llamar las cosas que no son como si fueran" en fe (basado en lo que El nos ha dicho, no en meros deseos), y también descubrir, conquistar, sacar a la luz lo que siempre ha sido de Dios; y la segunda es "establecer", que tiene que ver con expandir el Reino, motivar, alertar, iluminar la luz de Cristo.

En esa fe tenemos movilidad. En esa movilidad y por la gracia de DIos que YA nos dio, se hace visible (empìrico) lo que no es visible (aunque sí real, lo que es eterno).

¡Excelente!

Pero nada hay escrito sobre el "tiempo" en que debe durar entre el lapso de creer la realidad espiritual a verlo en el plano inmediato.

¿Y qué tal si algunas cosas jamás se evidencien empíricamente? ¿Dejarían de ser ciertas?

En ese lapso no veo pecado en reconocer insatisfacciones, en sentirse inconformes.

No diría pecado, pero sí diría que una esperanza basada en las insatisfacciones mismas, y no en lo prometido por Dios, me suena a auto-decepción... hablo de la esperanza tipo "No puede ser que yo me pase la vida con tan poco dinero, porque es muy incómodo; por tanto, el Señor un día me ayudará a ganarme un millón". Una cosa no fluye lógicamente hacia la otra, y aunque uso este ejemplo tan burdo, veo la misma actitud en muchos con situaciones más "serias" en la vida.

Todo lo contrario; es necesario pegar el brinco y aferrarnos devocionalmente a lo que en la Escritura esta revelado para hacer visible aquello, aqui en la tierra. Y aclaro, creo que la felicidad no está en el punto de llegada sino a lo largo de ese proceso que le encontramos luces de sentido.

Amen, amen, amen y amen. No pudiste decirlo mejor.

El cómo, el camino personal es el que no creo que esté definido con claridad ni recetado en ninguna parte en lineamientos particulares.

Estoy de acuerdo . . . sin embargo, los contextos dentro de los cuales se desarrollarían esos "caminos personales" sí creo que está prescritos (por ejemplo, en comunidad y no individualmente), y en la medida en que lo hagamos de esa manera, creo que es como encontramos las riquezas/delicias de eso que dices, "la felicidad a lo largo del proceso".

Felicidad es hablar contigo sobre este tema. ;)

A&R

Gaby said...

Estaba escuchando.
Que me sale mejor que hablar.
No nos conocemos aún mucho para darnos por senatdas algunas cosas que creemos.
Unos puntitos de costura zigzag, te hago, sin mucha fuerza, estoy ya cansada por hoy.
No soy dualista. El ya pero todavia no, no es una telogia.
Es la respuesta a un argumento. Cosa distinta. En ese caso era una respuesta de inciso (de teologia sistemática) al argumento ¡precisamente dualista! de la historia (una secular y otra sagrada...)
Lamento que esos teólogos hayan deformado la respuesta a la objeción.
No sé cuales, porque ahora mismo no tengo presente quien es que se ha dedicado a establecer como teologia el tema del dualismo a raiz de esa cuestión, dame algunos apellidos o titulos de libros, a ver si los puedo identificar.

Quizas si hablaramos en verbo aoristo, como fue ese koiné del nuevo pacto, donde Pablo hala de las cosas que estamos aquí hablando, tendriamos menos cosas para explicar.
Pero es dificil ya hablar en castellano.

Otra cosita más. Justamente yo no soy esa que que se pone a "pedir" al Señor. Una de mis acusaciones de "hereje" vienen por esa onda. Yo no sé orar. No sé pedirle. No sé ni lo que quiere que haga yo ahora mismo. (Por aquello de: ay Señor, dame visión, muestrame tu voluntad en este minuto...)
Yo no sé --aparte de la voluntad de Dios revelada en cristo-- que es la voluntad de Dios.
Y dudo que alguien lo sepa.
Estoy cansada de los vectores espirituales. Es más --ya que ambos están apasionados-- permitanme una palabra apasionada: me tienen harta los vectores espirituales. Agobiada estoy y asqueada de los "fakires espirituales" que todo lo soportan.

Yo tengo cuerpo, alma y espíritu. eso creo, que lo dice Pablo. Yo creo. Y no estan esas tres "cosas" separadas. No tengo por que demonizar el cuerpo ni sus necesidades, ni sus carencias, ni sus dolencias, ni tampoco demonizar el alma con sus emociones, y sus clamores, y sus angustias. Porque en vez de dualista seria mas bien GNOSTICA.

Yo soy hija del que lloró lágrimas de sangre en Getsemaní, y tuvo hambre en el desierto, y comía con los pecadores, y concurria a fiestas de casamiento, y cantaba, y trabajaba, e incluso se enfadada, y gritaba,

Ese "Jesús suspiró profundamente" ante la tumba de Lázaro, que tan maliciosamente han traducido esos pietistas de morondanga, es en el texto original: Jesús resopló un violento bufido.

Ayyyy, qué pecado cometió el Señor, mostró sus emociones!

¿por qué el Señor me obligaría a "buscar una felicidad sólo espiritual" por medio de "añadirme tristeza sobre tristeza"? Pablo tiene mucho para decir al respecto.

Y humanamente hablando, Kierkegaard puede explicar mejor lo que yo no sé ya explicar. Pese a los errores y pecados de Kierkegaard. Y pese a los míos.

Anonymous said...

Mi bendecida Gabba, quizás debí usar la palabra "dicotomía", y no "dualista". No me refería al dualismo deista, más bien a la dicotomización de lo espiritual (etéreo, aéreo) contra lo material.

El "ya, pero aún no" (respuesta a una pregunta, sí, pero piedra angular de la Teología de Reino, Telogía de Pacto, y Teología de Dominio), dicotomiza diciendo que lo espiritual YA, pero lo material AUN NO.

En cambio, en la Escatologia de Pacto y la Teología del Nuevo Pacto (sistemas que actualmente enmarcan mi interpretación), dicen que si lo espiritual YA, entonces se ha llegado a la culminación profética (esto está expresado de forma demasiado simple... en otro momento lo extiendo).

Para ser honesto, el Transmilenialismo de King y Frost que también afirmo observa un "ya, pero aún no" limitado entre la ascención hasta la destrucción de Jerusalén. Esa transición se observa en versos como Heb 8:13, que en ninguna manera permite una extensión de 2,000 años de "ya, pero aún no".

No abogo por el gnosticismo, en lo absoluto. Afirmo que aquí y ahora habitamos en el cuerpo glorificado, en el cuerpo de Cristo, a pesar de todas las debilidades que nos aquejan. El que dice que esto no puede ser sólo porque aún sufre de alergia o asma o lo que sea, es realmente quien tiene que aplicarse el gnosticismómetro.

Gaby, realmente no sé qué quieres decir con los "vectores" en este contexto.

En amor incondicional,

A&R

Anonymous said...

Releo lo que escribí, y me doy cuenta de que también expliqué el Transmilenialismo de forma demasiado simple... luego explico (si me lo piden con amor, jejeje).

A&R

Gaby said...

Alex: yo creo tambien en el YA.
Por un momento crei que pensabas en que soy "discípula" de esa gente "dispensacionalista".
Sin embargo, soy en alguans cosas, mucho más creyente en una escatología menos "YA". Hay una hendijas entre teologias y teologias, entre teólogos y teólogos, que me dan qué pensar, aunque no las cuento, porque no me quiero añadir YA, mayor castigo de parte de los "colegas". Solamente las leo, las releo, las indago, sospecho, me parece, creo, quizás... Además de una huida de las teologías del reino y demás sucedáneos, intento un acercamiento a las Escrituras originales, con la "inocencia del ojo", volviendo a las fuentes. O intentándolo. Sin paternalismos teologales heredados.

En Amor siempre, mi querido.

Alexander Rodríguez said...

Gaby, por lo poco que te he conocido he descubierto que estás menos "enmarcada" de lo que pudiera parecer en la superficie, o sea que de eso no te preocupes. Además, generalmente trato de que cuando dialogo, evitar hacerlo con sus etiquetas y más con sus personas, aunque no me molesta cuando hacen lo contrario hacia mí, ya estoy acostumbrado.

Por eso aprecio las diferencias, y recibo corrección o reto abiertamente.

"La inocencia del ojo", cuan difícil es . . . pero sí, debe ser nuestra meta.

Paz,

A&R

Anonymous said...

Me permito opinar, haciendo uso de esas tazas de café...

La felicidad, es un estado de ánimo, y de que tan feliz sea o no dependerá de como perciba las consecuencias de mis actos, como lo explica Dan Gilbert. Obvio que entre más consciente de las consecuencias de mis decisiones más será el agrado que reciba de estas.
Lo que hasta el momento me tiene fascinado es saber que no importa que desiciones tome las probabilidades de sentirme feliz son las mimsas que de todo mundo; en el video muestra 2 opciones: una ganarse la loteria y la otra quedar paraplégico, y no importa que desicion elija de cualquier modo las posibilidades de quedar paraplégico son más que las de ganarme la lotería, ( confieso que no he comprado un billete nunca) JAJAJA ¿Que esperar entonces?

El café:
Sé que si tengo para elegir una taza de café no importa cual me tome porque sé que tengo toda la vida para probar todos los tipos, y esto me ilumina tanto que me pone por encima de el dilema de el café, y asi con la vida: Tengo tod la vida para elegir ser feliz con mis errores y aciertos, cada día trae sus propias cosas si es un día malo, un mes malo o un año malo no importará si tengo fe soy feliz.
Es tan agradable este tema y leerlos me hace sentir que no soy el único que piensa así.
CHUCHO