28.11.06

"El Presente Siglo Malo", parte I

En las siguientes entregas, haré una sucesión de posts con mi traducción de un estudio excelente por William Bell, titulado "The Present Evil Age", publicado y traducido con permiso del autor. Es una crítica al error de decir que la Era de la Iglesia es lo mismo que "el presente siglo malo". Este conflicto, entre muchos otros, me da razones para rechazar el "ya, pero aún no" que hemos discutido en la sección de comentarios anteriormente.Todos los énfasis son míos, y he anotado con mis iniciales donde he añadido o expandido.


De acuerdo a algunos, la era presente de las escrituras es la era Cristiana. Muchos escritores expresan este punto de vista, en gran manera porque ven el "siglo venidero" como el cielo (o la era futura milenial, en el caso de muchos dispensacionalistas - AR). Su visión futurista de la venida de Cristo es la base para interpretar las escrituras de esta manera.

Opinamos que hay serios problemas exegéticos con equivaler el "siglo presente" de las escrituras con la Era Cristiana. Las dificultades de tal visión sólo son multiplicados cuando "el siglo venidero" es interpretado como una entrada futura al cielo a un supuesto futuro retorno de Cristo.

En la carta a los Gálatas, Pablo, hablando sobre Cristo, escribe: "El cual se dió á sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme á la voluntad de Dios y Padre nuestro" (Gál 1:4). De importancia primordial es que Cristo murió por "nuestros" pecados [o sea, de los Judíos*]. Segundo, él murió para librar a los santos de "el presente siglo". Tercero, el apóstol describe el siglo presente como "malo".

Primeramente, si el "presente siglo" es la Era Cristiana, como alegan los futuristas, entonces es la era que trajo la muerte y resurrección de Cristo. La "era presente" encuentra su inicio en Pentecostés y corresponde a la dispensación evangélica. Es acá donde levantamos la primera bandera roja. Si "este siglo" es la Era Cristiana, entonces Cristo murió para librarnos del siglo que El mismo vino a establecer.

Más aún, esto significa que la era que Cristo vino a establecer (la Era Cristiana) no era más efectiva que la era Judía en el que los hombres vivían previamente. Considere esto. Pablo escribe, "¿Luego la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley (Gál 3:21). De modo que la vida no podía ser establecida durante la Era Judía, por lo que se necesitó librar a los Judíos de ella (Romanos 7:6).

Sin embargo, ya que algunos argumentan que la vida no nos llega durante la Era Cristiana, entonces Pablo también debió haber escrito: " ¿Luego el evangelio es contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si el evangelio dado pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por el evangelio." De acuerdo a los futuristas, ellos vivían durante la era del evangelio. De acuerdo a Pablo, estaban aguardando, a través del Espíritu, la esperanza de la justicia (Gál 5:5). Por tanto, el evangelio (la Era Cristiana) no ofreció ninguna ventaja sobre la ley con respecto a lograr la esperanza de vida/justicia.

[Continuará . . . ]

* No estoy de acuerdo con la opinion de Bell de que los pecados eran solamente los de los judios, pero esto en realidad no afecta el resto del estudio. - AR

4 comments:

Gaby said...

Alex, el "ya pero todavia no" no es una teología en su origen, aunque luego lo fue. En principio, tu sabes, hay en las cartas de Pablo una suerte de "disfunciones" en la manera de conjugar los verbos griegos, mezcla los tiempos verbales y agrega los aoristos cuando uno no esperaba, que son muy interesante estudiar. La gramática y la historia tambien nos dan muchas mejores herramientas para conocer los origenes de las teologías, no sólo para interpretar la Escritura.

Te admiro con el fervor que te propones la defensa de una postura que crees correcta.

Alexander Rodríguez said...

Gaby,

Me doy cuenta de que debí dar más datos, ya que la conversación que tuvimos fue hace tiempo, y en esta mención se pierde el contexto.

Específicamente, el "ya, pero aún no" que rechazo es el que se estira a través de dos mil años de historia, y contando.

Por supuesto que Pablo y otros escritos apostólicos reflejan esta tensión (pero una tensión con dirección, no vagando en el vacío), pero ese es precisamente el punto . . . y el punto de este artículo, demostrar que el tiempo en que los apóstoles vivían no era precisamente el tiempo en que vivimos, en cuanto a los pactos se refiere.

Abrazos,

A&R

Anonymous said...

Dime Ramón:
Mira, creo que debes exponer lo que quieres demostrar con estos posts, porque se puede perder el significado, principalmente porque hay algunas cosillas que definir en el transcurso para gente como yo que no esta muy sumergida en esos temas por razones que te puedo comentar personalmente, pues es aproposito, no los obvío, simplemente... hablemos...
al igual que tu tampoco estoy de acuerdo que sea sólo a los judíos que Cristo haya venido a salvar de los pecados, ¿por qué nos excluye del perdón de los pecados pero si nos incluye en el presente siglo malo? Aunque no lo quieras admitir eso si afecta el resto del estudio, porque es la forma en que el divide a "Iglesia" de "Judíos" y es la base para poder hacer la diferencia entre las dispensaciones, diferenciando los "judíos" de la "iglesia"...

Alexander Rodríguez said...

No mano, con todo el cariño, colaste el mime y te tragaste el camello . . .

1) Bell está diciendo que en "murió por nuestros pecados", está hablando de los pecados de los Judíos. Estoy en desacuerdo con expresarlo de esa forma, pero sí estoy de acuerdo con que la salvación de Cristo era para el Judío primeramente, como dice Pablo en Romanos 1 y 2. En este contexto, y en el contexto del primer siglo, la palabra "nuestros" sí tiene un sentido de relevancia primordial hacia el enfoque de la obra de Dios, Israel.

2) Esto no significa que se está excluyendo a nadie del perdón de pecados, "al Judío primeramente, también al Gentil".

3) Sigo insistiendo que esa es una diferencia semántica, y en realidad no afecta el resto del estudio (aunque sea un tema importante), ya que lidia con asuntos historicos y de pactos, y no de identidad.

4) Bell no está dividiendo a la Iglesia de los Judíos, sino todo lo contrario. La Iglesia es el cumplimiento de las promesas a Israel. Sin embargo, tú bien sabes que esta distinción superficial (no fundamental ni eterna) se ve claramente en las Escrituras.

Ese es exactamente el punto de este estudio: que esa distinción entre Judio y Gentil era marcada durante "este siglo", pero ya no tiene que ver con nuestros tiempos, con "el siglo venidero", pues hoy ya somos pueblo de Dios.

Si quieres, espera a que ponga el video mañana, y ahí verás una presentación quizás más clara e introductoria al tema.

Big hug,

A&R