24.6.05

Satanás: Ignorando las Fábulas (Parte V)

[continuado del post anterior]

g) La Vibora/La Serpiente/el Gran Dragón. En esta sección trataremos con los apodos de “víbora”, “serpiente” y “el gran dragón”, que usualmente se le aplica al personaje llamado “diablo” o “Satanás”. Veamos el verso principal que contiene casi todos estos nombres, refiriéndose a la misma persona (o categoría):

Apocalipsis 12:9 Y fué lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fué arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
Apocalipsis 12:10 Y oí una grande voz en el cielo que decía: Ahora ha venido la salvación, y la virtud, y el reino de nuestro Dios, y el poder de su Cristo; porque el acusador de nuestros hermanos ha sido arrojado, el cual los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.

En estos dos versos vemos una línea trazada entre todos estos apelativos. Es decir, claramente se establece que “el gran dragón”, “la serpiente antigua”, “diablo”, “satanás”, “engañador” y “acusador” se refiere a la misma persona/categoría.

Ya hemos visto este verso en otra sección, señalando razones fuertes por las cuáles “el acusador de nuestros hermanos” es una referencia a los judíos quienes acusaban a los Cristianos durante esa época. También en secciones pasadas, hemos visto cómo “diablo” y “satanás” son utilizados categóricamente y aplicados a seres humanos. ¿Qué tal “gran dragón”, “engañador” y “serpiente antigua”? ¿Podemos establecer lo mismo, a la luz de las Escrituras? Veamos:

Eze 29:3 Habla, y di: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra ti, Faraón rey de Egipto, el gran dragón que yace en medio de sus ríos, el cual dijo: Mío es mi río, y yo me lo hice.

Aquí vemos una profecía de juicio contra el Faraón, rey de Egipto, en el cual Dios le llama “gran dragón”. Sorprendentemente, aparte de Apoc 12:9, este es el único verso en la Biblia completa que habla de un “gran dragón”. Nótese que el verso 9 no dice “un gran dragón”, sino “aquel gran dragón”, es decir, parece contar con que el lector tiene algún conocimiento previo de quién es el “gran dragón”, y sólo podemos suponer que ese conocimiento es basado en la única otra mención de este dragón.

Si queremos seguir la línea que ya habíamos estado trazando tenemos que preguntarnos, ¿qué tiene que ver el faraón de Egipto con los regidores de Jerusalén? Si “el gran dragón” era el Faraón de Egipto, el cual no vivía ya en el tiempo de Juan, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?

Creo que este verso traerá luz a esa pregunta:

Apoc 11:8 Y sus cuerpos serán echados en las plazas de la grande ciudad, que espiritualmente es llamada Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fué crucificado.

Aquí dice que la “grande ciudad” es donde nuestro Señor fue crucificado, que obviamente es Jerusalén. Juan nos dice que Jerusalén es llamado Sodoma y Egipto, espiritualmente. Por tanto, podemos decir que los regidores religiosos corruptos de Jerusalén son espiritualmente faraones de Egipto, y por tanto, son “el gran dragón”.

Con esto en mente, veamos una de las acciones del “gran dragón” descritos en el Apocalipsis, y veamos si concuerdan con esta posibilidad:

Rev 12:4 Y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las echó en tierra. Y el dragón se paró delante de la mujer que estaba para parir, á fin de devorar á su hijo cuando hubiese parido.
Rev 12:5 Y ella parió un hijo varón, el cual había de regir todas las gentes con vara de hierro: y su hijo fué arrebatado para Dios y á su trono.

Aquí dice que el dragón se preparó para devorar al bebé tan pronto la mujer diese a luz. El verso 5 nos identifica a ese bebé como el Mesías. ¿A qué nos recuerda este pasaje? Veamos:

Mat 2:3 Y oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalem con él.
Mat 2:4 Y convocados todos los príncipes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.
Mat 2:5 Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea; porque así está escrito por el profeta:
Mat 2:6 Y tú, Bethlehem, de tierra de Judá, No eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará á mi pueblo Israel.
Mat 2:7 Entonces Herodes, llamando en secreto á los magos, entendió de ellos diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella;
Mat 2:8 Y enviándolos á Bethlehem, dijo: Andad allá, y preguntad con diligencia por el niño; y después que le hallareis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.
[...]

Mat 2:16 Herodes entonces, como se vió burlado de los magos, se enojó mucho, y envió, y mató á todos los niños que había en Bethlehem y en todos sus términos, de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que había entendido de los magos.

El rey Herodes estuvo esperando desde antes de que naciera el Mesías para matarlo, tal como el gran dragón esperaba al bebé para devorarlo. Es un simbólo que hace un perfecto paralelo. Esto nos refuerza la idea de que aquel “gran dragón”, espiritualmente el faraón de Egipto, es en realidad símbolo de los líderes corruptos de Jerusalén.

Ahora analicemos qué puede significar eso de que el gran dragón “engañaba a todo el mundo”. Veamos:

1Juan 2:22 ¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo.
1Juan 2:23 Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiese al Hijo tiene también al Padre.
1Juan 2:24 Pues lo que habéis oído desde el principio, sea permaneciente en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio fuere permaneciente en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.
1Juan 2:25 Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, la vida eterna.
1Juan 2:26 Os he escrito esto *sobre los que os engañan.

Juan, el mismo apóstol quien escribió el Apocalipsis, nos dice que nos escribe sobre quienes engañaban a la iglesia. La palabra “engañan” es “planao”, la misma palabra usada en Apocalipsis 12:9. ¿Cuál era el mensaje del engañador? El verso 22 nos dice que el engañador estaba negando que Jesús es el Cristo.

Mat 26:63 Mas Jesús callaba. Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios.
Mat 26:64 Jesús le dijo: Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo de los hombres sentado á la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo.
Mat 26:65 Entonces el pontífice rasgó sus vestidos, diciendo: Blasfemado ha: ¿qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora habéis oído su blasfemia.

Acá el pontífice (o sumo sacerdote) dice que Jesús blasfemó por decir que era el Mesías, el Cristo. Está claro entonces quién era el engañador en aquel tiempo, los mismos quienes negaban que Jesús era el Cristo, los líderes corruptos de los judíos de aquel tiempo. Vemos unos cuantos más:

Tit 1:7 Porque es menester que el obispo sea sin crimen, como dispensador de Dios; no soberbio, no iracundo, no amador del vino, no heridor, no codicioso de torpes ganancias;
Tit 1:8 Sino hospedador, amador de lo bueno, templado, justo, santo, continente; Tit 1:9 Retenedor de la fiel palabra que es conforme á la doctrina: para que también pueda exhortar con sana doctrina, y convencer á los que contradijeren.
Tit 1:10 Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades, y engañadores de las almas, mayormente los que son de la circuncisión,
Tit 1:11 A los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras; enseñando lo que no conviene, por torpe ganancia.
Tit 1:12 Dijo uno de ellos, propio profeta de ellos: Los Cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, vientres perezosos.
Tit 1:13 Este testimonio es verdadero: por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe,
Tit 1:14 No atendiendo á fábulas judaicas, y á mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.

Fíjense en el verso 10, donde Pablo fortalece nuestra hipótesis, y nos dice que los engañadores de las almas son “mayormente los de la circuncisión” (señal inconfundible de los judíos atados a la ley). Más aún, el verso 14 nos contraste la verdad del testimonio de Cristo contra “las fábulas judáicas”. Sigamos:

1Ti 4:1 EMPERO el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos algunos apostatarán de la fe escuchando á espíritus de error y á doctrinas de demonios;
1Ti 4:2 Que con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia.
1Ti 4:3 Que prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de las viandas que Dios crió para que con hacimiento de gracias participasen de ellas los fieles, y los que han conocido la verdad.
1Ti 4:4 Porque todo lo que Dios crió es bueno, y nada hay que desechar, tomándose con hacimiento de gracias:
1Ti 4:5 Porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.
1Ti 4:6 Si esto propusieres á los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, criado en las palabras de la fe y de la buena doctrina, la cual has alcanzado.
1Ti 4:7 Mas las fábulas profanas y de viejas desecha, y ejercítate para la piedad.

Pablo aquí nos vuelve a hablar de personas quienes les dirán mentiras, y hablarán “espíritus de error y doctrinas de demonios”. ¿Cuáles eran esas doctrinas? ¿Acaso eran cultos satánicos a un ser espiritual maligno? Según el verso 3, prohibirían casarse (los judíos bajo la ley eran sumamente estrictos con que el matrimonio debía observar la ley Levítica al pie de la letra), y abstenerse de alimentos (los judíos también observaban las leyes alimenticias y obligaban a los demás a hacerlo). De nuevo en el verso 7, se nos habla de fábulas profanas, y sólo podemos suponer que se refiere también a las fábulas judáicas de Tito 1:14 (“Fábula”, viene del Griego muthos, de donde sacamos la palabra “mito”. Es usada 5 veces en el Nuevo Testamento, siempre usado en contraste con la doctrina de Cristo). Uno más acerca de “engañadores”:

Apoc 3:9 He aquí, yo doy de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas mienten; he aquí, yo los constreñiré á que vengan y adoren delante de tus pies, y sepan que yo te he amado.

Inconfundiblemente, aquí vemos a judíos apóstatas (“dicen ser judíos, y no lo son”), quienes son de la “sinagoga de Satanás”. ¿Adoraban a algún ser maligno en la “sinagoga de Satanás”? Lo dudo mucho, pero probablemente adoraban a todo lo que era adverso al reino de Dios y su Cristo, sus falsas enseñanzas y leyes de muerte (Romanos 7:5-6).

Ahora veamos algunos ejemplos de la aplicación de “serpiente” y “víbora”:

Jeremías 9:11 Y pondré á Jerusalem en montones, por moradas de culebras; y pondré las ciudades de Judá en asolamiento, que no quede morador.

Jeremías, tiempo atrás, ya había profetizado que Jerusalén, la ciudad más preciada de todo judío, se volvería “morada de culebras”.

Mat 3:7 Y viendo él muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venían á su bautismo, decíales: Generación de víboras, ¿quién os ha enseñado á huir de la ira que vendrá?

Juan el Bautista, sabiendo que estaba lidiando con judíos apóstatas, les dice “generación de víboras”. No les decía que adoraban a la víbora, ¡sino que les decía que ellos mismos eran las víboras! La profecía de Jeremías fue cumplida, Jerusalén en verdad estaba habitada por serpientes, en el sentido espiritual. Sigamos:

Mat 23:33 Serpientes, generación de víboras! ¿cómo evitaréis el juicio del infierno?

De nuevo, Jesús mismo les llama “víboras” a los líderes de la religión corrupta fariséica.

2Co 11:3 Mas temo que como la serpiente engaño á Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, de la simplicidad que es en Cristo.
2Co 11:4 Porque si el que viene, predicare otro Jesús que el que hemos predicado, ó recibiereis otro espíritu del que habéis recibido, ú otro evangelio del que habéis aceptado, lo sufrierais bien.

Acá Pablo hace una comparación entre la serpiente que engañó a Eva, contra aquellos quienes querían predicar a otro Mesías (¿quizás a un Mesías que aún no ha llegado?), otro espíritu, u otro evangelio de salvación. Es claro que esa era la meta de la “serpiente espiritual” de ese tiempo, aquellos quienes querían desviar a los fieles de la verdad del evangelio.

De nuevo, podemos ver que hay mucho más apoyo para aplicar todos estos nombres a la categoría de todos los enemigos de Dios, que a un individuo maligno. En ese tiempo, el judío apóstata, su sistema corrupto, y todas sus leyes y doctrinas de muerte eran el principal enemigo del evangelio, y es hacia todo eso que la mayoría de las referencias al “adversario” en la Biblia parecen apuntar.

[continuará]


4 comments:

La vida es bella por ti said...

A ki llegando un poco tarde x el siguiente capitulo.
Tenia unas dudas, mm se me olvidaron ups! deja leer y te las comento.
Buen dia!

La vida es bella por ti said...

donde esta el siguiente capitulo, no dejes con la duda o ahi termino ya todo?

Alexander Rodríguez said...

Gracias por seguir la serie . . . realmente ando con mucho trabajo, pero ya voy terminando la próxima entrega . . . tratará sobre "el león rugiente".

DTB

A&R

JJhota said...

Hey irmão =)

És pastor?? =)